Trabajadores Inmigrantes Conmovidos Por Demuestra de Apoyo

May 4, 2017 by · Leave a Comment 

Los trabajadores inmigrantes deben denunciar las injusticias a las que se enfrentan, dijo Socorro Aranda el lunes mientras se unía a las miles de personas cargando carteles y protestando durante las marchas y manifestaciones del 1 de mayo, en el centro de Los Ángeles.

Con la constante representación negativa que el presidente Trump da de los inmigrantes, ahora es más importante que nunca hablar al respecto, dijo el nativo Nicaragüense, de 78 años.

“No venimos a quitarle el trabajo a nadie”, dijo Aranda, antes de acusar a Trump de fallarle a la clase trabajadora.

“Simplemente estamos luchando por un salario digno”.

Tradicionalmente, el 1 de Mayo ha sido un día de manifestaciones a favor de los derechos de los trabajadores en los últimos años. Sin embargo, las protestas han evolucionado para incluir otras cuestiones sociales, políticas y los derechos civiles, especialmente los derechos de los inmigrantes indocumentados y a la vez, pidiendo reformar las políticas migratorias americanas.

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El lunes, el enfoque se puso en la resistencia al presidente Trump y sus políticas – en todos los aspectos. Foto de EGP News por Nancy Martínez.

“No debemos permanecer con los brazos cruzado mientras miramos cómo nuestro país está bajo ataque”, dijo Maggie Reyes, residente de Pasadena de 60 años.

Este año, el primero de mayo no trató solamente temas laborales, sino también la oportunidad de expresar una oposición a la retórica del presidente, y las consecuencias para aquellos que no lo hacen, le dijo a EGP el abogado laboral, Glenn Rothner.

“Estoy cansado de que Trump siga demonizando a los inmigrantes”, dijo. “Espero que el liderazgo aprendan que deben preocuparse en el 2018.”

Las estimaciones sobre el número de participantes en los eventos del Día de Mayo varían, calculando entre 15,000 y 30,000, menos de un tercio de lo que los organizadores esperaban.

La marcha comenzó en MacArthur Park y terminó con una manifestación en el Ayuntamiento de Los Ángeles, donde fue claro, como dijo un orador que, “no era una fiesta, sino una protesta y una pelea”.

Mientras algunos manifestantes reconocen que es improbable que el presidente se conmueva por la resistencia, ellos insisten en la importancia de hacerlo para apoyar a aquellos afectados por las medidas ejecutivas y los constantes ataques.

Carol Peralta, de 23 años, marchó a favor de sus padres, quienes emigraron a Estados Unidos desde Centroamérica.

“Quizás nuestras familias no puedan salir, por temor, o simplemente porque no tienen el privilegio de poder tomarse un día libre del trabajo, así que tenemos que estar aquí para representarlos”, le dijo a EGP.

Peralta dijo que la esperanzó ver que no sólo los latinos luchan contra la postura migratoria de Trump.

“Incluso aquellos que no están siendo afectados directamente pueden ver el mal”, ella dijo.

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Miles de activistas pro-inmigrantes se unieron a otros grupos laborales durante la marcha anual del primero de mayo. Foto de EGP por Nancy Martínez.

No obstante, al otro lado del camino en el edificio federal, había una línea de oficiales del LAPD separando a los manifestantes del primero de mayo de un grupo de 100 partidarios de Trump, presentes para defender las acciones del presidente. Uno de sus carteles lo decía todo: “¡Ama a nuestra América y a nuestra constitución o vete!”

“Estoy con ellos”, le dijo un niño de unos 12 años de edad a la policía, señalando al grupo pro-Trump del cual se había separado. Sus palabras, por inocentes que fueran, fueron un recordatorio conmovedor del abismo que existe entre ambas partes.

“Esto demuestra que en sus mente hay una separación”, dijo Peralta después de presenciar el intercambio. “Hay una distinción para ellos, que ‘yo no soy uno de ellos’”.

Enfurecido por el “odio que Trump promueve”, Jay Ellis, de 73 años, dijo que asistió a la marcha para convertir su ira en algo más positivo.

“Estoy aquí para apoyar a los latinos”, le dijo a EGP, feliz de ver la multitud de personas que se derramaban en las calles del centro de la ciudad.

“Es genial ver que Trump no puede detener todo esto”, dijo.

Álvaro Reyes se conmovió al ver a la multitud reunida y escuchando a los oradores condenando la oleada de deportaciones que han sacudido a la comunidad inmigrante.

“Sé que más gente hubiese salido”, dijo Reyes, un miembro de United Service Workers West, “pero están asustados”.

“Todo lo que Trump ha hecho ha sido contra los latinos y contra los sindicatos que luchan por nuestros derechos como trabajadores”, dijo.

Cynthia Ross, de veinticuatro años de edad, trabaja como cuidadora y es parte de la Unión Internacional de Empleados de Servicio 2015. La protesta del primero fue la primera y al principio confesó temer por su seguridad. Ese sentimiento eventualmente se calmó cuando ella vio que estaba rodeada por otros resistentes de Trump sin importar si protestaban por Obamacare, por los derechos de los inmigrantes, o contra recortes presupuestarios.

“Esto nos ha unido y ahora no debemos dejar que Trump nos separe”, dijo Ross.

Portando una camiseta de “Equipo Cedillo”, Noel Salazar le dijo a EGP que nuestros funcionarios electos también deben enfrentarse al presidente.

“Deben hacer que [Trump] rinda cuentas”, dijo él.

Dorian Adams-Wilson dice que ella cree en la ciudad y en sus líderes, quienes están en “modo de resistencia total”.

“Quiero que Trump sepa que vamos a resistir todos los días”, dijo Adam-Wilson, porque “nuestras vidas están en juego”.

Abusos a Trabajadores de Costura Revelados Por Investigación Federal

November 23, 2016 by · Leave a Comment 

Una investigación del Departamento de Trabajo (DOL) reveló el 17 de noviembre que conocidas compañías como Forever 21, T.J. Maxx y Ross Dress For Less están utilizando proveedores de ropa que no cumplen con las leyes laborales con sus trabajadores.

“Necesitamos erradicar el abuso entre los trabajadores de la industria de confección en California y en todo el país y necesitamos el apoyo de estas tiendas para evitar que se sigan cometiendo abusos”, declaró a EFE Ruben Rosalez, vocero regional del DOL.

Las informaciones indican que al menos tres niveles de empresas están involucrados en el multimillonario negocio de la costura: las compañías que venden el producto directamente al público, los intermediarios y los contratistas que elaboran el producto.

Actualmente las autoridades federales sólo pueden penalizar a los contratistas que emplean directamente a los trabajadores y violan las leyes, y es por ello que están buscando la colaboración de las grandes tiendas para frenar el abuso constante.

“El modelo de negocios los ha protegido de cualquier responsabilidad legal, pero ellos son los que fijan los precios y piden hacer la prenda de ropa a precios de hace años y el que sufre es el trabajador”, indicó Rosalez.

Reynaldo Leal, quien lleva décadas manejando una máquina de dos agujas, entiende de primera mano el problema.

El inmigrante, oriundo de Puebla (México), manifestó que las tarifas que le pagan son la misma de hace 25 años. “Y cada vez que uno va a decir que es injusto lo amenazan con no darle más trabajo y no queda otro camino”, matizó.

La investigación del Departamento de Trabajo incluso encontró que algunas costureras deben trabajar hasta 70 horas semanales para ganar un salario de 270 dólares en California, donde el mínimo es $10 la hora.

Este año, las autoridades lograron recuperar cerca de 1,3 millones de dólares en salarios para trabajadores de la costura en el Sur de California, en su mayoría inmigrantes latinos.

Burlington, Macy’s, Charlotte Ruse, Nordstroms, A’gaci, Windsor, Fashion Nova, también estaran usando contratistas que violan las reglas de trabajo, según la investigación de las autoridades federales que ya están hablando con esas compañías para que no usen los productos de estos contratistas y establezcan un plan de monitoreo para ayudar a que la industria sea justa con sus trabajadores.

“Este Viernes Negro queremos que la gente piense si lo que estoy comprando fue hecho por un trabajador al que le pagaron un salario justo, no es sólo el problema de unos, es de todos” vaticinó Jessie Kornberg, vocera de la organización de ayuda legal Bet Tzedek, quién ha representado a decenas de trabajadores de esta industria.

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