Cuidado con Alegaciones Deshonestas en Etiquetas de Productos de Salud

April 9, 2015 by · Leave a Comment 

Investigaciones muestran que las personas con pocos conocimientos sobre la salud son más propensos a tomar incorrectamente suplementos médicos y a base de hierbas, sufren de enfermedades prevenibles, y en general son menos saludables. Las comunidades minoritarias y los latinos que hablan predominantemente español, en particular, sufren desproporcionadamente estas disparidades.

En el mes de marzo durante la Semana Nacional de Protección al Consumidor sirvió como un importante recordatorio de que las compañías de suplementos no regulados con frecuencia se aprovechan de los consumidores, atrayéndolos con afirmaciones médicas falsas. También se nos recuerda que es igualmente importante que los pacientes sean consumidores inteligentes y conocedores y no sean víctimas de este tipo de prácticas comerciales engañosas.

El uso de remedios a base de hierbas y suplementos por los latinos se remonta a siglos atrás, y por supuesto, ahora estos productos están en todas partes – disponibles donde quiera, desde su tienda local hasta en Internet. Sin embargo, aunque se supone que los fabricantes de los productos “naturales” y los suplementos a base de hierbas siguen los procedimientos de fabricación para asegurar que los suplementos cumplen con los estándares de calidad – no están obligados a obtener la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) antes de vender estos productos en los estantes.

De hecho, aunque los fabricantes son responsables de asegurar que sus afirmaciones estén respaldadas por pruebas objetivas, la FDA no requiere que las empresas proporcionen prueba directa de esto. No es de extrañar, por tanto, que la gente que está tratando de impulsar estos productos rutinariamente hacen falsas afirmaciones de que sus productos curan el cáncer y la esclerosis múltiple, previenen la diabetes, e incluso previenen el asma – entre muchas otras afirmaciones equivocadas. Hay quienes venden productos para la piel, que dicen curar la calvicie e incluso facilitan la pérdida de peso, y otros que afirman que sus productos tienen los mismos beneficios que las frutas y verduras.

Los consumidores deben tener cuidado con las afirmaciones exageradas de “curas rápidas” o la comercialización engañosa de cualquiera de las empresas de productos de salud o de suplementos que sugieren que pueden tratar o prevenir enfermedades o dolencias. Si suena demasiado bueno para ser verdad, mírelo más de cerca, porque probablemente así es.

Estas prácticas engañosas son una preocupación fundamental para muchos profesionales latinos de la salud, especialmente desde que un estudio del 2010 por AARP encontró que dos tercios de los hispanos mayores de 45 años creen que los remedios a base de hierbas y los suplementos son muy o bastante eficaces, con 65% de ellos reportando haber usado suplementos a base de hierbas por lo menos ocasionalmente.

Las prácticas de comercialización engañosas no sólo entorpecen el proceso del diagnóstico, retrasan el tiempo para comenzar un tratamiento adecuado y cuestan dinero a los pacientes, sino que también pueden ser un peligro real para la salud de los consumidores desinformados que son víctimas de las mismas. Por ejemplo, si un consumidor combina involuntariamente suplementos a base de hierbas con medicamentos previamente recetados, la combinación de los dos podría potencialmente resultar en una interacción médica negativa o incluso fatal. Es imprescindible consultar previamente a un médico o farmacéutico autorizado y obtener información confiable sobre un producto antes de consumirlo.

Ya que los latinos mayores y los que hablan predominantemente en español tienen un mayor riesgo de ser víctimas de este tipo de fraude, los conocimientos sobre la salud son siempre muy importantes para mí, como médico y como presidenta de la Asociación Nacional de Médicos Hispanos y la Fundación Nacional de la Salud Hispana. Tener un arsenal de médicos familiarizados con nuestra cultura, que entienden los comportamientos de los pacientes latinos con los remedios a base de hierbas a través del lente del conocimiento de la comunidad, puede ayudar a iniciar una comunicación bidireccional sobre los pros y los contras de los suplementos y monitorear mejor los resultados en términos de la salud.

Los médicos tienen la responsabilidad de proveer a los pacientes información de salud confiable y honesta, y esperaríamos que las empresas hagan lo mismo. Ya sea ginkgo biloba o la hierba de San Juan con etiquetas erróneas, o la validez de un producto que ofrece beneficios comparables al valor de un día de frutas y verduras, o afirma que ayudará a perder peso, las etiquetas fraudulentas cuestan vidas y los consumidores deben ser conscientes de estas estafas.

Para obtener más información acerca de la importancia de detener a las empresas que están engañando intencionalmente a los consumidores con aseveraciones médicas falsas, o para presentar una querella ante la Comisión Federal de Comercio sobre anuncios, páginas web o productos engañosos, llame al 1-877-FTC-HELP (1-877-382-4357), o visite www.ftc.gov/complaint.

La Dra. Ríos es presidenta y CEO de la Asociación Nacional de Médicos Hispanos (NHMA, por sus siglas en inglés) y presidenta de la Fundación Nacional de la Salud Hispana (NHHF, por sus siglas en inglés), que representa a los médicos hispanos en EE.UU.

Medicamentos Aprobados por la FDA Para Combatir las Alergias Estacionales

May 15, 2014 by · Leave a Comment 

Estornuda, le pican los ojos y se siente muy mal. Las alergias estacionales no son simplemente una molestia; son verdaderas enfermedades que pueden interferir con el trabajo, los estudios o las actividades recreativas y pueden ser leves o graves.

El mes de mayo es el Mes de la concientización del asma y las alergias y hay muchos tratamientos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Por primera vez, estos tratamientos incluyen tres productos sublinguales (bajo la lengua) que requieren receta médica para tratar las alergias estacionales (también conocida como “rinitis alérgica”) con o sin inflamación de los ojos (llamada “conjuntivitis”) causada por el polen de ciertos tipos de grama y la ambrosía.

Los nuevos productos – Grastek, Oralair y Ragwitek – se pueden tomar en el hogar pero la primera dosis se debe administrar en la oficina de un profesional de la salud.

Una alergia es una reacción exacerbada del sistema inmunitario a una sustancia que su cuerpo ha identificado como invasor. Si tiene alergias y encuentra un desencadenante, llamado un “alérgeno”, su sistema inmunitario se defiende creando anticuerpos, lo cual hace que su cuerpo produzca histaminas. Las histaminas causan síntomas como el estornudo repetido, la comezón ocular y los ojos llorosos.

La rinitis alérgica afecta a más de 30 millones de niños y adultos en los Estados Unidos y más de 500 millones de personas en todo el mundo. Puede ser estacional o durar todo el año.

Las alergias estacionales generalmente se presentan en la primavera, el verano o el otoño. Si tiene esta enfermedad, probablemente estornude repetidamente, tenga moqueo (secreción) nasal, comezón ocular, ardor en los ojos o picazón en la nariz o el paladar. Cuando los ojos reaccionan a los alérgenos se pueden inflamar, lo cual causa enrojecimiento, picazón e hinchazón.

El polen generalmente causa alergias estacionales. Las alergias al polen son comunes, y el polen que las causa puede venir de los árboles, las malezas o las gramas según el National Institute of Allergy and Infectious Diseases (Instituto Nacional de la Alergia y las Enfermedades Infecciosas). Los árboles y las gramas son los culpables típicos durante la primavera en los Estados Unidos, y la ambrosía y otras malezas comienzan a surtir efecto a fin de verano y cuando comienza el otoño.

Las sustancias del interior de los edificios, como los ácaros, generalmente causan alergias a lo largo del año. El moho puede causar alergias estacionales o todo el año.

Si sospecha que tiene una alergia, acuda a su profesional de la salud, ya que las infecciones de las vías respiratorias superiores, las infecciones de los senos paranasales y las infecciones de los ojos pueden presentar síntomas similares.

“El primer paso es evaluarse correctamente para determinar exactamente a qué está reaccionando en realidad”, dice el Dr. Jay Slater, alergista y director de la División de Productos Bacterianos, Parasíticos y Alergénicos de la FDA.

Su profesional de la salud puede hacerle pruebas inyectándole extractos de alérgenos. Los extractos de alérgenos son líquidos estériles hechos con sustancias naturales como el moho, el polen o el pelo de un animal. La FDA ha autorizado estos productos. Algunas pruebas son:

-pruebas cutáneas de punción, en las cuales se pone el extracto del alérgeno en su piel y se hace una punción para que vaya debajo de la superficie de su piel. Se observa la piel para ver si hay hinchazón o alguna otra señal de una reacción, lo cual generalmente sucede en unos 15 minutos.

-una inyección de una cantidad pequeña de un alérgeno, o

-un análisis de sangre para detectar y medir los anticuerpos a ciertos alérgenos.

“Después de hacerse pruebas, debe evaluar los resultados con su profesional de la salud,” dice Slater. “Combine los resultados de la prueba con una reflexión sobre cuándo y dónde tiene síntomas. Luego, decida cuál es el mejor plan de acción”.

Por ejemplo, si es alérgico a los robles en la primavera, puede tratar de evitar exponerse al alérgeno limitando sus actividades al aire libre cuando hay mucho polen y cerrando las ventanas. Pero puede ser difícil evitar el polen que está en el aire, así que su profesional de la salud posiblemente recomiende que además tome medicamentos recetados o de venta libre para aliviar los síntomas.

Las antihistaminas reducen o bloquean las histaminas que causan síntomas y están disponibles en varias formas, incluyendo píldoras y líquidos.

“Hay varias antihistaminas. Las antihistaminas de primera generación incluyen medicamentos como la difenhidramina, que se comercializa bajo la marca Benadryl. Hace mucho tiempo que están disponibles sin receta,” dice el Dr. Narayan Nair, un funcionario médico de la FDA. “Las antihistaminas más nuevas, de segunda generación, no hace mucho tiempo que están disponibles sin receta. Incluyen medicamentos como la fexofenadina y la loratadina, comercializadas como Alegra y Claritin respectivamente”.

Cuando eligen una antihistamina de venta libre, los pacientes deben leer la etiqueta con información del fármaco cuidadosamente y seguir las instrucciones de dosificación, dice Nair. “Algunas antihistaminas pueden causar letargo e interferir con la capacidad de conducir un automóvil u operar maquinaria pesada. El letargo puede empeorar si toma sedativos o consume bebidas alcohólicas”, explica. “Además, los pacientes con enfermedades crónicas como el glaucoma o agrandamiento de la próstata deben hablar con su profesional de la salud antes de tomar ciertas antihistaminas”.

Además de los antihistamínicos, las gotas para los ojos y los aerosoles nasales pueden ayudar a mejorar algunos síntomas alérgicos. “Los aerosoles nasales pueden ayudar a aliviar los síntomas de la nariz pero no se deben usar por mucho tiempo sin hablar con un profesional de la salud. Algunos aerosoles nasales pueden empeorar la congestión si se usan por más tiempo que lo indicado,” dice Fair.

 

Este artículo aparece en la página de Artículos de Salud para el Consumidor de la FDA que muestra lo más reciente de todos los productos regulados por la FDA.

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