Orgullosamente ‘I Love the Eastside’

August 7, 2014 by · 1 Comment 

Cuando Jennifer Maldonado camina por las calles de El Sereno, el olor a canela de la panadería El Águila en Huntington Drive le trae recuerdos de su infancia cuando su mamá la llevaba a la escuela y el comprar un champurrado calientito y las conchas de vainilla recién hechas era una rutina diaria.

“Recuerdo estar en la puerta lista y llamando a mi amiga y decirle que se apurará para que pudiéramos pasar por el Águila y después irnos a la escuela”, Maldonado le dijo a EGP.

Originaria de Los Ángeles, la joven de veintitrés años dice que tiene un amor especial por el lado este de Los Ángeles o eastside como se conoce.

Fue en el Eastside Café, un espacio de la comunidad local en El Sereno, donde aprendió acerca del Son Jarocho, un estilo de música popular regional de Veracruz, México y aprendió a tocar la jarana, una pequeña guitarra con 8 cuerdas.

Read this article in English: What’s your ‘I Love the Eastside’ Story?

Historias como estas son las que inspiraron la nueva campaña “I Love the Eastside” (Yo Amo el Este) para animar a personas que cuenten sus historias acerca de los vecindarios del lado este al que consideran su hogar.

La campaña es una idea por parte de InnerCity Struggle (ICS), organización no lucrativa que celebra su aniversario número 20 de estar trabajando con los residentes del lado este.

Desde 1994, ICS se ha esforzado en crear comunidades seguras, saludables y no violentas en Boyle Heights, Lincoln Heights, El Sereno y el área no incorporada de el Este de  Los Angeles. El grupo ha puesto atención especial para hacer cambios en escuelas locales enfocándose en reducir la deserción de estudiantes de preparatoria y a preparar a mas estudiantes para la universidad

Jennifer Maldonado toca la jarana, utilizada en el ritmo del Son Jarocho, un estilo de música folklorica de Veracruz, Mexico. (EGP foto por Jacqueline García)

Jennifer Maldonado toca la jarana, utilizada en el ritmo del Son Jarocho, un estilo de música folklorica de Veracruz, Mexico. (EGP foto por Jacqueline García)

Después de graduarse de la preparatoria Woodrow Wilson en el 2009, Maldonado se mudó a la Universidad de California en San Diego para obtener su licenciatura en Estudios Étnicos. Actualmente como Organizadora de Justicia para la Salud con ICS, Maldonado se siente orgullosa de compartir su historia en “I Love the Eastside”, pero agrega que el haber salido de su casa para asistir a la universidad le ayudó a entender más sobre el lugar en el que creció.

Fue mientras vivía en un vecindario de clase alta en La Jolla, CA, que Maldonado se dio cuenta de la necesidad que su barrio tenía de más personas como ella—educados y listos para apoyar a su comunidad y promover cambios positivos.

Maldonado comenzó a preguntarse por qué su vecindario no tenía los recursos necesarios, ¿Por qué ella y sus vecinos no sabían acerca de la comida orgánica? o ¿Por qué le tocó salir de El Sereno para conocer que era una tienda Whole Foods?

Ya sea “porque somos clase trabajadora, porque somos una comunidad predominantemente de color [o] porque nuestros impuestos no van a los lugares correctos”, es que el eastside se encuentra en esta situación, reaccionó ella.

Por tal motivo, con su licenciatura en mano, Maldonado regresó al este para trabajar con su comunidad.

La historia de Maldonado no es única. Es muy similar a la de otros que han crecido en el lado este, como se ha documentado en la página de Internet de las historias de la campaña “I Love the Eastside”. Sin embargo, de acuerdo a Nancy Meza, coordinadora de comunicación estratégica con ICS, la forma de cómo se ve el lado este desde afuera esta frecuentemente lleno de mal información y estereotipos negativos.

“Como ‘eastsiders’, hay una imagen muy negativa de nosotros; que todos desertamos del sistema educativo, que somos miembros de pandillas y que las jovenes son todas madres adolescentes”, Meza le dijo a EGP. Pero en realidad, Meza agregó que los “que viven fuera [del área]” realmente no ven “el positivismo y el orgullo y el amor” que los eastsiders tienen para sus comunidades.

Meza dijo que es el amor y el orgullo que mantiene a muchas personas involucradas en la comunidad. “He visto a muchos residentes muy involucrados, incluso cuando tienen trabajo y muchas ocupaciones, son quienes vienen a las reuniones y son los líderes”, agregó.

Con 32 carteles publicitarios en diferentes áreas de la zona este, ICS también invita a la gente a compartir o leer sobre la cultura, las tradiciones y la historia del este.

Carteles de 'I Love the Eastside' se encuentran en diferentes áreas del lado este. (Cortesía de ICS)

Carteles de ‘I Love the Eastside’ se encuentran en diferentes áreas del lado este. (Cortesía de ICS)

Cuando Margarita Ramírez, directora adjunta de la Fundación Liberty Hill—y eastsider—escuchó sobre la campaña, no pudo evitar querer compartir su historia.

Ramírez quien nació y creció en Boyle Heights, recuerda lo diferente que su barrio era durante los años 50s y 60s. Cuando era niña, ella pasaba el tiempo en las calles sin miedo al peligro y compartía su cultura con los judíos y japoneses.

Boyle Heights es considerada la “puerta de entrada para los inmigrantes”, dice Ramírez mientras disfruta recordar aquellos años de infancia, ya sea “mirando a escondidas en los servicios a las sinagogas judías”, aprendiendo de los vecinos japoneses cómo crecer las plantas apropiadamente o escuchando las historias de Chicanos y méxico-americanos.

Pese a que Ramírez no se considera Chicana, le dijo a EGP que ella aprendió mucho sobre el movimiento Chicano y recuerda la Moratoria Chicana contra la guerra de Vietnam en 1970 en el entonces llamado Parque Laguna, que después fue renombrado Rubén Salazar en honor al reportero de LA Times que fue muerto por el alguacil que aventó gases lacrimógenos cuando el evento se tornó violento.

Ella se inspiró para estar activa políticamente. Actualmente casada y con tres hijos adultos, Ramírez ya no vive en Boyle Heights, pero dice que sus raíces siempre estarán en el lado este.

“Me encanta la comunidad de Boyle Heights y su comida”, dice Ramírez, “pero sobre todo porque me mantuvo con los pies en la tierra e inspirada”.

Meza dice que con esta campaña quieren honrar a la organización y a sus miembros, que han estado allí, pese a sus múltiples ocupaciones personales.

“Porque si no fuera por ellos, no estaríamos aquí y si no fuera por el amor que sienten por su comunidad ellos no estarían aquí tampoco”, dijo Meza.

El objetivo es que estas historias puedan alentar a otros a involucrase. Muchas veces ellos no pueden venir a una reunión o ir a una protesta, pero esta es una manera de contribuir también.  “Mostrando su orgullo y su amor”, agregó.

Para participar en la campaña “I Love the Eastside” ya sea compartiendo su historia o donando, visite: www.ihearteastside.wordpress.com.

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Twitter @jackieguzman

jgarcia@egpnews.com

What’s Your ‘I Love the Eastside’ Story?

August 7, 2014 by · 1 Comment 

As Jennifer Maldonado walks down a street in El Sereno, the smell of cinnamon wafting from El Aguila Bakery on Huntington Drive reminds her of her childhood. It brings back memories of her mother taking her to school and stopping along the way to buy hot champurrado and soft vanilla conchas.

“I remember being out the door quick and telling my friend to hurry up so we could stop at Aguila before school,” recalls Maldonado.

Born and raised in Los Angeles, the now twenty-three year old Maldonado says she has a special love for the eastside. It’s where, as a teenager, she learned about Son Jarocho, a regional style of folk music from Veracruz, Mexico, and to play the jarana, a small guitar with 8 strings at the Eastside Café, a local community space in El Sereno.

Memories like these have inspired “I Love the Eastside,” a new campaign to get people to share their stories online about the eastside neighborhoods they call home.

Jennifer Maldonado plays her jarana, used in Son Jarocho, a type of folk music from Veracruz, Mexico.  (EGP photo by Jacqueline García)

Jennifer Maldonado plays her jarana, used in Son Jarocho, a type of folk music from Veracruz, Mexico. (EGP photo by Jacqueline García)

The campaign is the brainchild of InnerCity Struggle (ICS), a nonprofit group about to celebrate its 20th anniversary working with eastside residents.

Since 1994, ICS has been working to create safe, healthy and non-violent communities in Boyle Heights, Lincoln Heights, El Sereno and unincorporated East L.A. The group has paid special attention to bringing about changes at local schools, focusing on reducing the high school dropout rate and getting more students ready for college.

A 2009 graduate of Woodrow Wilson High School in El Sereno, Maldonado went on to earn a Bachelor’s Degree in Ethnic Studies from the University of California San Diego. Now, the Health Justice Organizer with ICS says she is proud to be able to share her “I Love the Eastside” story, but adds that going away to college helped shed new light on the place where she grew up.

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It was while living in an upper class neighborhood in La Jolla, CA, that Maldonado says she realized how much El Sereno needs people like her — educated and ready to help bring positive changes to their community. It’s also when she started really questioning why there are so few resources on the eastside. Why didn’t she and her neighbors know about organic food? Why did it take moving out of El Sereno for her to learn about stores like Whole Foods? Is it “because we are a working class? Because we are a predominantly community of color, [or] because our tax dollars are not going to the right places?” she wanted to know. Those questions helped her decide to return and work with the community, her community.

Maldonado’s story is not unique. It’s actually quite similar to what others growing up on the eastside have experienced, as documented by the stories already being posted on ICS’ “I Love the Eastside” web page. However, according to Nancy Meza, strategic communications coordinator with ICS, the view from the outside is too often colored by misinformation and negative stereotypes.

“As eastsiders, there’s a very negative picture of us. We are all dropouts, every one is a gang member or a teen mom,” Meza told EGP. In reality, “outsiders” don’t see “the positive” side of the community. They don’t see the “pride and love” eastsiders have for their community, she said, explaining they hope the story campaign can share a more positive view.

Meza said love and pride is what has kept many people involved in the community. “Even when they have to work and have a lot of things to do, they come to the meetings,” Meza said. “They are the leaders.”

Billboards popping up across the eastside invite people to share or read stories about the culture, traditions and history of the eastside.

Billboards across the eastside are encouraging people to share their story. (Cortesy of ICS)

Billboards across the eastside are encouraging people to share their story. (Cortesy of ICS)

People like Margarita Ramirez, 62, deputy director at the Liberty Hill Foundation, who said she couldn’t help but share her story once she heard about the campaign. Born and raised in Boyle Heights, Ramirez remembers how different her neighborhood was during the 1950s and 60s. She remembers that as a child that she was not afraid to play outside on the street and that she was exposed to the Jewish and Japanese cultures of her neighbors.

Boyle Heights was considered the “gateway for immigrants,” Ramirez told EGP, recalling how she enjoyed “peeking at the services at the Jewish synagogues” and learning from her Japanese neighbors how to properly grow plants, as well as learning about Chicano and Mexican-American history.

While she doesn’t considers herself a Chicana, Ramirez told EGP she learned a lot about the Chicano movement and remembers the 1970 Chicano Moratorium against the Vietnam War at what was then Laguna Park, but was renamed Ruben Salazar Park in honor of the LA Times reporter killed by a Sheriff’s tear gas canister when the event turned violent. She was inspired to get politically involved, she said. Now married and the mother of three grown children, Ramirez no longer lives in Boyle Heights, but says her roots will always be in the eastside.

“I love the Boyle Heights community and its food,” Ramirez said, “but mainly because it kept me grounded and inspired.”

Meza said they also hope to use the campaign to honor the organization and its members who have always been there regardless of their personal obligations.

“If it wasn’t for them we wouldn’t be here, and if it wasn’t for the love they have for their community they wouldn’t have been here either,” Meza said.

We hope these stories will encourage other to get involved, she said. Maybe they can’t go to a meeting or a rally, this is another way for them to get involved. So, “show your pride and your love.”

To participate in the ‘I Love the Eastside’ campaign, by sharing your story or making a donation, visit www.ihearteastside.wordpress.com.

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Twitter @jackieguzman

jgarcia@egpnews.com

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