Comisión de LAPD Justifica Tiroteo

July 27, 2017 by · Leave a Comment 

La Comisión de la Policía de Los Ángeles, un organismo civil que supervisa las acciones del Departamento de Policía (LAPD), consideró el martes que los disparos realizados por agentes de Boyle Heights contra un adolescente hispano que murió a causa de las balas fueron justificados.

En una votación de tres a favor y uno en contra, la Comisión encontró el martes que los disparos realizados por el agente Edén Medina que causaron la muerte al joven Jesse Romero, de 14 años, fueron justificados según el reglamento del LAPD.

Romero, quien hubiera cumplido 16 años el próximo 24 de agosto, murió a causa de dos disparos que recibió cuando huía de la policía el 9 de agosto de 2016 en Boyle Heights al este de Los Ángeles.

El LAPD informó que cuando los agentes respondieron a una llamada denunciando que alguien estaba cometiendo actos vandálicos con grafiti en una propiedad, encontraron a tres hombres en el lugar señalado.

Agregó que cuando la policía se acercó hacia los tres, Romero “inmediatamente huyó de los oficiales, mientras agarraba la parte frontal de su cintura”, lo que obligó a los agentes a iniciar una persecución a pie.

Durante la persecución se escuchó un disparo y los agentes respondieron al fuego, dando muerte al adolescente.

Un revolver fue encontrado a unos 10 pies (3 m) del cuerpo de Romero al otro lado de una cerca metálica.

Los representantes de la familia de Romero alegan que el joven no disparó contra los agentes, sino que tiró el arma por encima de la cerca y se disparó al caer al pavimento.

Los padres del hispano presentaron una demanda civil contra la ciudad y el oficial Medina el 23 de junio, alegando que la ciudad ha sido permisiva con este tipo de conductas de los agentes.

“Yo sólo quiero justicia para mi hijo, por favor”, dijo el martes Teresa Domínguez, madre de Jesse, durante una intervención previa a la decisión de la junta.

En otra votación unánime, la Comisión consideró que los disparos que cobraron la vida de Kenney Watkins, de 18 años, también se hicieron siguiendo las normas de la policía.

Los hechos ocurrieron una semana después de la muerte de Romero, cuando el agente Evan Urías quiso detener un automóvil que no tenía placas y Watkins, que viajaba como pasajero, salió del auto y comenzó a huir.

Durante la persecución, el policía, que ya había visto que Watkins tenía un arma en su mano y alcanzó a ver parte de otra en su cintura, disparó contra el joven. Luego, junto al cuerpo de Watkins se encontraron dos armas.

En su defensa, Urías argumentó que su vida y la de su compañero estaban en peligro.

La familia de Watkins, que también presentó una demanda legal reclamando que su hijo no estaba armado y que la policía abusó de su autoridad, no estuvo presente en la sesión del martes.

Activistas, especialmente miembros de Black Lives Matter, pidieron que se aplazara la decisión, petición que no fue aceptada por los procedimientos de la Comisión.

Ante los reclamos airados de los activistas, la policía declaró ilegal la protesta y procedió a desalojar el recinto.

LAPD Identifies Officer Involved in Police Shootings

October 20, 2016 by · Leave a Comment 

A Los Angeles police officer was involved in two fatal shootings within two weeks last summer, according to broadcast reports.

The LAPD identified Eden Medina as the officer involved in the July 28 shooting death of Omar Gonzalez in East Los Angeles and the Aug. 9 shooting death of 14-year-old Jesse Romero in Boyle Heights, according to the reports.

Medina fatally shot Gonzalez – said to be armed with a semi-automatic handgun – during a fight with officers following a pursuit of a stolen car that ended near the 1200 block of Atwood Street, police said.

Medina fatally shot Romero after the teen fired at an officer responding to a vandalism call near Chicago Street and Cesar Chavez Avenue, police said.

Both shootings remain under investigation.

Breves de la Comunidad

October 20, 2016 by · Leave a Comment 

Este de Los Ángeles

(CNS)- Se espera otro fin de semana repleto con retrasos y congestiones del tráfico en el Este de Los Ángeles. Esto, a causa del cierre de 54 horas de la parte dirigida al norte de la Autopista 710 hacia Long Beach.

De acuerdo al Departamento de Transportación de California (Caltrans en inglés), el lado hacia el norte de la autopista cerrará entre la conexión de la Autopista 5 de Santa Ana y la 60 hacia Pomona hasta las 4 a.m. del lunes. Se espera que el proyecto de reemplazo de asfalto, con costo total de $120 millones, instale 90 paneles de concreto cada fin de semana.

El cierre ocurrirá seis veces más con la excepción de los fin de semanas de Oct. 28-31, Nov. 11-14 y Nov. 25-28.

Este de Los Ángeles

(CNS)- Un oficial del Departamento de Policía de Los Ángeles ha estado envuelto en dos tiroteos fatales a lo largo de dos semanas, el verano pasado de acuerdo a reportes de transmisión.

El oficial, Eden Medina, fue parte de la muerta de Omar González el 28 de julio en el Este de Los Ángeles y de nuevo el 9 de agosto en el encuentro con Jesse Romero en Boyle Heights según los reportes.

Medina disparó en contra de González, quien se dijo iba armado con una pistola semiautomática durante una pelea con los oficiales después de una persecución que acabó en el bloque 1200 de la Calle Atwood.

Medina también disparó en contra de Romero después de que el joven huyó y disparó en dirección de los oficiales durante una persecución a pie en la calle Chicago y Avenida Cesar Chávez. Ambos incidentes permanecen bajo investigación.

Montebello

(CNS)- Un accidente automovilístico involucró a tres vehículos la mañana del 16 de octubre en la Autopista 60 en Montebello. Esto causó un cierre temporal de los carriles por casi 40 minutos, pero no se reportaron heridos, según la Patrulla de Autopistas de California.

El accidente ocurrió a las 2 a.m. al este del Bulevar Paramount entre una Ford Expedition, un sedán Kia y un camión.

Echo Park

(CNS)- Un hombre murió después de ser tiroteado el 17 de octubre en Echo Park, según la policía.

El tiroteo fue reportado a las 9:31 p.m. cerca de la intersección de las Calles Mohawk y Montana. Aun se buscan a los dos hombres creídos en estar relacionados con su muerte.

LAPD Attempts to Improve Trust in Boyle Heights

October 13, 2016 by · Leave a Comment 

A rash of officer-involved-shootings targeting Latinos and African Americans has sparked calls for greater transparency in police use of force incidents in the Los Angeles Police Department. Calls for better training of police officers working in neighborhoods like Boyle Heights, where the recent fatal police shooting of a teenager sparked protests and a lawsuit by the victim’s family, are also on the rise.

The relationship between Los Angeles police and the city’s Eastside community is complicated. It’s been that way for generations.

At the Ramona Gardens pubic housing complex in Boyle Heights, for example, police for years were seen more as an occupying force than protectors against the gang-related crime and violence that has plagued the area for decades. Residents complained that LAPD’s “heavy hand” and “racial profiling” had led to many young Latinos being wrongly incarcerated, beaten or shot.

“People had a very negative image of the police,” recalls Sister Mary Catherine Antczak, principal at nearby Santa Teresita School.

On Tuesday, the L.A. Police Commission moved to require police officers to undergo “reality-based” training on a regular basis. Commission President Matt Johnson said he wants more training that “takes officers out of the classrooms, away from the computer” and puts them into “real-life interactive scenarios,” in hopes of de-escalating volatile situations.

A memorial is set up in Boyle Heights at the location where a 14-year-old was shot by an LAPD officer.  (EGP photo by Nancy Martinez)

A memorial is set up in Boyle Heights at the location where a 14-year-old was shot by an LAPD officer. (EGP photo by Nancy Martinez)

For one group of LAPD officers, positive involvement with Ramona Gardens residents is how they hope to combat years of distrust and de-escalate conflicts.

“Believe it or not, most people here like us,” Officer Rivas told EGP on Monday.

Rivas is one of 10 officers in LAPD’s Community Safety Partnership (CSP) unit based out of the Hollenbeck Station and exclusively assigned to Ramona Gardens. Since 2011, the unit’s mission has been to improve community relations while reducing crime. Their efforts have focused on providing services to steer children in the low-income housing complex away from the entrenched Hazard Gang that has for generations called the area home.

“We are here to break that cycle,” says Rivas.

After their daily patrols, officers return to the community to coach after school youth programs, including football, baseball, boxing and folklorico dancing. The officers also host community events and chaperone field trips to sporting events, theme parks and museums.

At first, parents, some of them former gang members, were hesitant to interact with the officers or to allow their children to participate in activities. It was hard to get past their views of abuse, excessive force and racial profiling by the LAPD in their own backyard.

Over the last five years however, may parents have experienced a change of heart and over 100 children ages 6 to 19 now participate in programs offered by CSP, according to Rivas.

“The greatest measure of trust is that these parents let the police interact with their children,” Sister Antczak points out.

Three of Rudy Espinoza’s children participate in the program. He’s lived in Ramona Gardens all his life and recalls that there was a time when he never would have thought of approaching a patrol car, let alone allowing his children to regularly interact with police officers.

“The kids feel safe in their presence,” he now acknowledges. “[The program] has built trust, specially for the younger generation,” he told EGP Monday.

Alejandro Cruz, 14, told EGP he reluctantly joined CSP programs when he was 8-years-old.

“At first I did not trust them,” he said. “But my mother knew at a certain age gangs would try to recruit me,” he explained.

Since then, Cruz has joined the running club, football team and taken trips to Dodgers games and Knott’s Berry Farm with the officers.

“They have motivated me and inspired me to move out of the projects and get more out of life,” says the Cathedral High School student.

Many single mothers in the area rely on the programs, explains Sister Antczek.

Our officers at times serve as father figures to the children, adds Officer Rivas.

“We tell them ‘it’s not where you live, it’s what you do with your life’” that matters, he explains.

(EGP photo by Nancy Martinez)

(EGP photo by Nancy Martinez)

Instead of fearing or running from police as they did in the past, Antczak tells EGP she now often sees people, including children, willingly approach officers patrolling the area.

She recalled an occasion when she grew concerned because she saw two eighth-grade students run off during a religious event, but to her surprise, they’d actually taken off to say hello to the local police officers, and were smiling and laughing when she found them.

“Who would believe that when young teenagers see the police they would be running towards them?”

But not everyone feels the same or sees interactions with the LAPD in such a positive light.

Many local activists still distrust the police and point to recent fatal encounters as proof that there is a long way to go before they’ll believe things have changed.

Two months ago, 14-year-old Jesse Romero was shot by a police officer in Boyle Heights during a foot chase. Already reeling from news of police shootings of African Americans and riots in other parts of the country, local activists were outraged that a vandalism call had ended with police shooting and killing the teenager. Protests and demands for justice have been ongoing.

There are conflicting reports about whether Romero shot at police officers; one witness claims the teen threw the gun at a fence, which inadvertently released a gunshot.

Longtime community activist Carlos Montes has been advocating against excessive use of force by the LAPD for years, most recently helping to organize protests in response to the shooting of Romero and others in recent months.

These days it’s hard to gauge whether the relationship between the LAPD and the community has really improved, he told EGP, pointing out that there have been five officer-involved shootings in Boyle Heights since February.

“There are police officers that want to kill and they want to shoot,” he claims. “There is a systematic problem…when is the last time a police officer got prosecuted for murder,” he said, showing that there are still those who don’t trust that justice will ever be served when it comes to cases involving excessive use of force by police.

Montes maintain CSP is just another LAPD “public relations” effort that does not address the core problem.

“Ramona Gardens has had a long history of police brutality and police killings,” Montes said. “They [LAPD] need too stop killing people and stop targeting blacks and browns.”

For the 14-year-old Cruz, police-involved shootings are a concern. He told EGP that when tragic officer-involved shootings take place, especially those involving LAPD, he will ask the officers he knows to explain what happened.

In his view, the LAPD has changed Ramona Gardens for the better. He says parents no longer fear letting their children play outside, something he was not allowed to do when he first moved there.

“It still looks scary, but it feels safer,” he said.

The positive interactions between the officers and children through CSP have also slowly started to change the way their parents view the LAPD presence in Ramona Gardens.

“The kids are ambassadors in some ways,” points out Sister Antczak. “With everything being said about police officers, this program is the way to build trust.”

 

Programa del LAPD Cultiva Confianza En Ramona Gardens

October 13, 2016 by · Leave a Comment 

Un brote de tiroteos, involucrando a oficiales de la policía y dirigidos hacia los latinos y afro americanos, han provocado un llamado para mayor transparencia en el uso de fuerza del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD). Imploraciones a que se mejoren los entrenamientos de los oficiales, quienes trabajan en vecindarios como Boyle Heights, lugar donde recientemente murió un adolescente tiroteado por la policía, también han incrementado. Esto, ha causado protestas y hasta una demanda de parte de la familia de la victima.

La relación entre la policía de Los Ángeles y la comunidad del este de la ciudad es complicada, siendo así por generaciones.

Por ejemplo, en Ramona Gardens, complejo de viviendas públicas en Boyle Heights, los policías han sido vistos más como una potencia invasora en vez de ser vistos como protectores del crimen pandillero y la violencia que ha plagado el área por décadas. Los residentes se quejan de que el uso de la “mano dura” y de las “caracterizaciones raciales” del LAPD han causado a que varios jóvenes latinos hayan sido golpeados, encarcelados o tiroteados erróneamente.

“La gente tiene una imagen bien negativa de la policía”, dijo la hermana Mary Catherine Antczak, directora de la escuela cercana, Santa Teresita.

El martes, la Comisión de Policía de Los Ángeles decidió requerirle a sus oficiales a que regularmente tomen un entrenamiento “basado en la realidad”. Matt Johnson, presidente de la comisión, dijo que quiere más entrenamientos que saquen a los oficiales de las aulas, alejados de las computadoras”, y que los pongan en “escenarios de la vida real” con la esperanza de que esto apacigüe las situaciones precarias.

Para uno de los oficiales del LAPD, este involucramiento positivo con los residentes de Ramona Gardens es como él piensa combatir los años de desconfianza y aliviar la tensión.

“Aunque no lo crea, la gente aquí nos quiere”, le dijo el oficial Rivas a EGP el lunes.

Rivas es uno de los 10 oficiales parte de la unidad, LAPD’s Community Safety Partnership (CSP), basada en la estación de Hollenbeck y exclusivamente asignada a Ramona Gardens. Desde el 2011, la misión de la unidad ha sido mejorar las relaciones entre la comunidad y reducir el crimen. Sus esfuerzos se han enfocado en proveer servicios para apartar a los niños, de los complejos de viviendas de bajos recursos, de la Pandilla Hazard, quien por generaciones ha llamado al área su hogar.

“Estamos aquí para romper el ciclo” dijo Rivas.

Después de sus patrullas diarias, los oficiales regresan a la comunidad a entrenar a los niños en programas extracurriculares. Estos incluyen programas de fútbol americano, béisbol, boxeo y danzas folclóricas. Los oficiales también planifican eventos comunitarios y sirven como chaperónes en excursiones a eventos deportivos, parques de atracciones y a museos.

A principio, los padres, algunos de ellos ex pandilleros, estaban inseguros en relacionarse con los oficiales y mucho más de permitir que sus hijos participaran en las actividades. Fue difícil superar sus impresiones del LAPD de abuso, fuerza excesiva y caracterizaciones raciales que habían visto en su propio territorio.

Sin embargo, durante los últimos cinco años, varios padres han tenido un cambio de actitud y más de 100 niños entre las edades de 6 a 19 participan actualmente en los programas ofrecidos por el CSP, de acuerdo a Rivas.

“La mayor demostración de confianza es que los padres les permitan a los oficiales el interactuar con sus hijos”, señaló la hermana Antczak.

Tres de los hijos de Rudy Espinoza participan en el programa. Él ha vivido en Ramona Gardens toda su vida y recuerda que había un tiempo en el que nunca se podría haber acercado a una patrulla, mucho menos dejar que sus hijos interactuaran con los policías.

“Los niños se sienten seguros en su presencia”, el admite ahora. “[El programa] ha establecido confianza, especialmente entre las generaciones jóvenes”, le dijo a EGP el lunes.

Alejandro Cruz, de 14 años le dijo a EGP que él se unió al programa de mala gana cuando tenía 8 años.

“Al principio, no les tenía confianza”, dijo él. “Pero mi mamá sabía de que iba a llegar la hora en que las pandillas iban a intentar reclutarme”, explicó.

Desde entonces, Cruz se ha unido al club de corredores, el de fútbol americano y ha asistido a juegos de los Dodgers y también ha visitado a Knott’s Berry Farm con los oficiales.

“Me han motivado e inspirado a mudarme fuera de los proyectos [de residencia pública] y sacarle más a la vida”, dijo el estudiante de Cathedral High School.

Varias madres solteras en el área también se amparan en los programas, explica la hermana Antczak.

Nuestros oficiales a veces sirven como figuras paternas para los niños, agregó el oficial Rivas.

“Les decimos, ‘no es en dónde vives sino lo que decides hacer con tu vida’ que importa”, explicó.

En lugar de tener temor de huir de la policía, como lo hicieron en el pasado, Antczak le dijo a EGP que ahora ve frecuentemente a las personas, incluyendo a los niños, acercándoseles voluntariamente a los oficiales que patrullan el vecindario.

Ella recuerda una vez que se preocupó porque vio a dos niños de octavo grado corriéndose de un evento religioso, pero a su sorpresa, lo hacían para ir a saludar a los oficiales locales y estaban carcajeándose cuando los encontraron.

“Quien hubiera pensado de que estos jóvenes, al ver a la policía corrieran hacia ellos?”

No obstante, no todos piensan de la misma manera o ven las interacciones con el LAPD con buenos ojos.

Varios activistas locales todavía desconfían en la policía y señalan a los recientes encuentros como prueba de que todavía hay un largo camino por recorrer antes de que crean que las cosas han cambiado.

Dos meses atrás, Jesse Romero, un adolescente de 14 años fue tiroteado por oficiales policiales en Boyle Heights durante una persecución a pie. Conmovidos por las noticias de encuentros policiales con afro americanos y protestas en otras partes del país, activistas locales se indignaron que una llamada reportando vandalismo acabara en un tiroteo y en la muerte de un joven. Protestas y demandas para la justicia siguen en marcha por los hechos.

Hay informes contradictorios acerca de que si Romero le disparó a los oficiales ya que un testigo asegura de que el joven tiró una pistola por encima de un cerca, la cual se disparó inadvertidamente.

Carlos Montes, activista de la comunidad por varios años, ha estado luchando contra el uso excesivo de fuerza por el LAPD y recientemente ayudó a organizar varias protestas en respuesta a la muerte de Romero.

Actualmente, es difícil evaluar si las relaciones entre el LAPD y la comunidad han mejorado realmente, le dijo a EGP, señalando que han habido cinco tiroteos involucrando a oficiales en Boyle Heights desde febrero.

“Hay policías que quieren matar y quieren disparar”, asegura él. “Hay un problema sistemático…cuándo fue la última vez que un policía fue procurado por asesinato?”, preguntó, demostrando que aun existen aquellos que desconfían que la justicia llegue en los casos de brutalidad policial.

Montes mantiene que el CSP es solamente un esfuerzo de “relaciones públicas” del LAPD para no discutir el problema central.

“Ramona Garden ha tenido un historial de brutalidad policial y de muertes de policías”, Montes dijo. “Ellos [el LAPD] necesitan dejar de matar a la gente y de apuntarles a los afro americanos y latinos”.

A Cruz, el joven de 14 años, le preocupan los tiroteos involucrando a la policía. Él le dijo a EGP que cuando esos incidentes ocurren, él les pide a los oficiales que le expliquen lo que pasó. De su punto de vista, el LAPD ha mejorado a Ramona Gardens. Él dice que los padres ya no tienen temor de dejar que sus hijos jueguen afuera, algo que no era permitido hacer cuando ellos llegaron al área.

“Se ve peligroso pero se siente más seguro”, él dijo.

Las interacciones positivas entre los oficiales y los niños, por medio del CSP, también han cambiado lentamente la percepción de los padres hacia la policía en Ramona Gardens.

“Los niños son embajadores, en cierta manera”, dijo la hermana Antczak. “Con todo lo que se ha dicho de los oficiales, este programa es la manera de construir la confianza”.

Jóven Latino Matado Por Policía Buscaba Suicidio, Según Autoridades

October 13, 2016 by · Leave a Comment 

El adolescente latino que fue abatido por agentes de la policía tras enfrentarse con ellos con una pistola de réplica el pasado domingo lo planeó todo como un suicidio, informó el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) el 7 de octubre.

En conferencia de prensa, el jefe de LAPD, Charlie Beck, detalló que Daniel Enrique Pérez, de 16 años, dejó una nota de despedida para su familia y llamó al 911 para reportar un hombre con una pistola en el Sur de Los Ángeles, dando una descripción que coincidía con la de él mismo.

“Creemos que este tiroteo con la participación de oficiales fue el resultado de su intención de poner fin a su propia vida”, dijo Beck refiriéndose al joven latino.

El domingo en la tarde, el servicio de emergencias 911 recibió una llamada de alguien que informó sobre la presencia de un hombre armado en un sector específico del sur de Los Ángeles.

Cerca de 20 minutos después, alrededor de las 5:00 de la tarde hora local, oficiales de la División Newton localizaron a una persona que coincidía con la descripción del sujeto que buscaban.

El supuesto atacante apuntó un arma hacia ellos por lo que un agente abrió fuego en su contra.

El hombre resultó ser un adolescente hispano y el arma una réplica, con la cinta amarilla del cañón pintada o cubierta de negro, para hacerla parecer verdadera.

Beck aseguró que los vídeos de las cámaras personales de los policías coinciden con la narrativa de los agentes y que el policía que disparó contra el joven “está devastado”

Durante la investigación, las autoridades encontraron una llamada al 911 realizada desde el teléfono de Pérez, a la misma hora en que ocurrió la denuncia del “hombre armado”.

El jefe de la policía igualmente detalló que datos ofrecidos por la familia confirman la teoría de las autoridades de su plan de buscar el llamado “suicidio por la policía”.

La muerte de Pérez se suma a varias de otros hispanos ocurridas durante el año en la zona.

La familia de Jesse Romero, el quinto latino muerto este año por agentes de Boyle Heights, un área patrullada también por la División Newton, anunció hoy una acción legal contra la ciudad y su Departamento de Policía por disparar al joven mientras éste huía, según aseguran, desarmado.

Romero, quien hubiera cumplido 15 años el pasado 24 de agosto, murió a causa de dos disparos que recibió cuando huía de la policía el 9 de agosto en esta área del este de Los Ángeles.

Activistas Hispanos y Afroamericanos Se Unen en Contra de Brutalidad Policial

September 1, 2016 by · Leave a Comment 

Activistas hispanos y afroamericanos protestaron el miércoles, 24 de agosto pidiendo la destitución del jefe del Departamento de Policías de Los Ángeles (LAPD), a raíz de las muertes de civiles en encuentros con agentes del orden.

Una de las muertes siendo protestadas fue la del joven Jesse Romero, de 14 años, en Boyle Heights la cual causó indignación entre muchos como Carlos Montes, director del centro Comunidad Servicio y Organización (CSO), según declaró a EFE.

Romero murió el 9 de agosto, después de presuntamente disparar en la dirección de los agentes que lo iban persiguiendo a pie, según declaraciones del LAPD.

El incidente ha impulsado la demanda de mayor inversión en programas para beneficios de la juventud al igual que justicia por la comunidad de Boyle Heights y Los Ángeles.

Montes explicó que recientemente la entidad CSO se reunió con el movimiento de Black Lives Matter buscando un acercamiento para “trabajar conjuntamente en contra de la violencia policial”.

La alianza #BlackBrownShutItDown realizó la protesta el pasado miércoles con una concentración frente a la Alcaldía de la ciudad en la que leyeron un manifiesto que criticaba que “la violencia salvaje de la Policía contra los negros y los morenos ocurre a través de todos Estados Unidos”.

La Red Nacional de Jornaleros (NDLON, en inglés) reclamó que en los últimos tres años, el LAPD, al mando de Charlie Beck, “ha matado a más de sus residentes que ninguno otro cuerpo policial en el país”.

Los activistas destacaron que en lo que va del año, esta dependencia policial ha dado muerte a 15 personas, entre ellos 10 hispanos.

En medio de la protesta, unas 50 personas interrumpieron con gritos y consignas la reunión que sostenía la Comisión de la Policía de Los Ángeles, un grupo de civiles que supervisa a la Policía local.

El grupo fue desalojado sin incidentes del edificio, entre gritos que pedían la destitución del jefe de la Policía local y consignas en español que pedían justicia.

La manifestación marcó un nuevo episodio del trabajo conjunto que llevan organizaciones latinas y afroamericanas para denunciar casos de abuso policial.

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