Dos Zetas Condenados a Cadena Perpetua por Matar Un Agente de EE.UU.

November 9, 2017 by · Leave a Comment 

La Justicia estadounidense condenó este lunes a cadena perpetua a dos de los siete integrantes de los Zetas implicados en el asesinato en México en 2011 de un agente fronterizo estadounidense y del intento de asesinato de su compañero, informó en un comunicado el Departamento de Justicia.

Los condenados, Jesús Iván Quezada Piña, alias “Loco”, y José Emanuel García Sota, conocido como “Zafado”, ambos ciudadanos mexicanos, jugaron un papel esencial en el crimen, según afirmó la Fiscalía de EEUU durante el juicio celebrado en julio en un tribunal federal del Distrito de Columbia.

“Loco” y “Zafado” formaban parte de los dos escuadrones de los Zetas que el 15 de febrero de 2011 emboscaron en una autopista de México al agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) Jaime Zapata, que fue asesinado, y a su compañero, Víctor Ávila.

El martes recibieron sus condenas los otros cinco acusados en el caso: Julián Zapata Espinoza, alias “Piolin”; Rubén Darío Venegas Rivera, conocido como “Catracho”; José Ismael Nava Villagrán, también conocido como “Cacho”, y Francisco Carbajal Flores, alias “Dalmata”.

Los cinco se declararon culpables de haber participado en la emboscada, se ofrecieron a colaborar con la Justicia y con la excepción de Venegas, que es hondureño, los demás son mexicanos.

El fiscal general adjunto de EEUU, Kenneth Blanco, dijo que “este caso sirve como recordatorio, si haces daño a un agente estadounidense, el Gobierno de Estados Unidos te perseguirá hasta los confines de la tierra para asegurarse de que se haga Justicia”.

“Los agentes especiales – añadió – Jaime Zapata y Víctor Ávila estaban en México para proteger y servir a nuestro país cuando los emboscaron estos criminales despiadados, que ahora pasarán el resto de sus vidas en una celda”.

Familias y BLM Exigen Justicia para Sus Seres Queridos

September 14, 2017 by · Leave a Comment 

Las familias de los residentes de Los Ángeles que murieron a manos de agentes de la ley se unieron a los organizadores de Black Lives Matter (BLM) el lunes fuera del centro de la sala de justicia para exigir que el fiscal del distrito Jackie Lacey procesa a algunos de esos oficiales.

Los organizadores de BLM han publicado una petición en www.bity.ly/BLMLA y en Facebook, Twitter y otros sitios de medios sociales del grupo y dijeron que esperan obtener 10.000 firmas en los próximos 30 días.

“Jackie Lacey no ha presentado cargos contra un solo oficial de policía”, dijo Melina Abdullah, portavoz de BLM-Los Ángeles (BLMLA), explicando que el grupo salió el lunes para “convencerla de que haga su trabajo”.

Más de 200 muertes han ocurrido en manos de la policía desde que Lacey asumió el poder en el 2012, según BLMLA, con un organizador poniendo el numero en 268.

Algunos funcionarios fueron juzgados por haber actuado “fuera de la política” por sus departamentos y fueron sujetos a la acción de la administración. En otros casos – como los disparos mortales de James Joseph Byrd y Norma Guzmán en incidentes no relacionados en 2015 – la comisión policial encontró que los oficiales violaban las reglas sobre la fuerza mortal, aunque Beck y los dirigentes sindicales estaban en desacuerdo.

Y poco después del tiroteo mortal de Brendon Glenn, de 29 años de edad, en Venice en el 2015, el jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), Charlie Beck, dijo que no había visto circunstancias que justificaran el uso de una fuerza letal. No se han presentado cargos penales en ninguno de esos casos.

La División de Integridad del Sistema de Justicia de Lacey presentó un informe formal que concluía que los oficiales que dispararon contra Guzmán actuaron en legítima defensa y en la defensa de otros.

Los organizadores de BLM dicen que tienen un caso claro de mala conducta criminal en los tiroteos de Kisha Michael y Marquintan Sandlin. Los cinco agentes involucrados ya no están con la fuerza, aunque cuando el Departamento de Policía de Inglewood (IPD) hizo ese anuncio en mayo, se negó a decir si habían renunciado o habían sido despedidos.

De cualquier manera, los miembros de la familia lo ven como evidencia de culpabilidad y quieren que el fiscal de distrito procese a los hombres.

“Estamos exigiendo que la Fiscal de Distrito Jackie Lacey traiga cargos contra la policía cuando maten a nuestra gente, comenzando con la presentación de cargos contra los ex policías de Inglewood Michael Jaen, Richard Parcella, Jason Cantrell, Sean Reidy y Andrew Cohen que mataron a Kisha Michael y Marquintan Sandlin mientras dormían en su automóvil en febrero del 2016, dejando siete hijos sin padres”, dice la petición.

“Estamos exigiendo que en cada caso (de tiroteos policiales), el Fiscal del Distrito enérgicamente persiga cargos contra oficiales asesinos y abusivos en lugar de aplazar a las unidades de la policía llenas de escándalo y corrupción para hacerse responsables”.

El IPD dijo que Michael y Sandlin parecían estar inconscientes en un automóvil en el boulevard de Manchester y la avenida de Inglewood cuando los agentes se acercaron y que Michael tenía una pistola en su regazo. Ambos tenían un contenido de alcohol en la sangre superior al límite legal para conducir, según la policía.

Los agentes dispararon contra el coche, pero el departamento no ha revelado los detalles de su investigación y exactamente lo que los llevó al uso de la fuerza mortal.

El defensor de BLMLA, Justin Marks, dijo que era hora de que el IPD pagara por las cámaras corporales para sus oficiales.

“El Departamento de Policía de Inglewood esta en grave necesidad de rendir las cuentas”, dijo Marks, quien añadió que una ciudad donde se construye un estadio de 2.600 millones de dólares puede apagar el gasto.

“Inglewood no tiene una crisis presupuestaria, tiene una crisis de prioridad”, dijo Marks.

Abdullah dijo que el grupo estaba buscando justicia para aquellos “que no son ricos, que no son blancos”.

La pequeña multitud que estaba fuera del Salón de la Justicia estaba formada por caras morenas, blancas, latinas, incluyendo al padre de Jesse Romero Jr., un niño de 14 años quien fue disparado en Boyle Heights el año pasado.

Romero Sr. se colocó ante un micrófono y le dijo a los reporteros: “Quiero justicia para mi hijo”, antes de que estuviera sobrecogido por el dolor y tuviera que alejarse, sollozando.

Un organizador con la organización del vecindario Centro CSO tomó su lugar, ofreciendo un “gracias a Black Lives Matter por estar en solidaridad con las familias latinas en Boyle Heights”.

Una serie de miembros de la familia usando botones o cargando fotos de sus seres queridos compartieron sus historias y cuando los medios de comunicación empaquetaron sus cámaras y libretas, tomaron puñados de volantes instando a los residentes a firmar la petición.

Abdullah dijo que la presión pública sobre los funcionarios por BLMLA, Personas Blancas por Vidas Negras, líderes religiosos y residentes fue lo que llevó al despido de los oficiales de Inglewood.

“Reconocemos que el sistema con el que vivimos es defectuoso”, agregó.

Su objetivo es “empujarlo lo más lejos posible para conseguir algo de justicia”.

Lacey ha dicho en el pasado que no se inclinaría ante la presión del público o de los medios y ha seguido las pruebas y la ley en cada uno de los tiroteos policiales que ha revisado.

Cuando se le pidió un comentario el lunes, una portavoz de Lacey respondió por correo electrónico.

“El tiroteo del oficial de Inglewood está en revisión”.

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