Exposición a Disolventes Orgánicos Causa Presión Alta en Trabajadores Latinos

November 16, 2017 by · Leave a Comment 

Los hispanos que están expuestos a disolventes orgánicos, como los trabajadores de la construcción o personal de limpieza, son más propensos a sufrir de presión arterial alta, según un informe publicado por la revista científica Medicina Ambiental y Ocupacional.

El estudio dirigido por la investigadora María Argos, de la Universidad de Illinois en Chicago, analizó más de 7.000 empleados latinos adultos en cuatro ciudades del país expuestos a solventes, metales y pesticidas.

Los investigadores analizaron la presencia en estos trabajadores del “síndrome metabólico”, una condición de riesgo de salud caracterizada por presentar al menos tres de cinco factores de riesgo: obesidad abdominal, triglicéridos altos, bajo nivel de colesterol lipoproteínico de alta densidad, presión arterial alta y glucosa elevada.

Según señaló la doctora Argos al dar a conocer esta semana los resultados, se encontró que el 27.6 por ciento de los trabajadores hispanos estudiados presentaban síndrome metabólico.

Específicamente, el estudio destacó que cerca del 32 por ciento de los trabajadores expuestos a solventes orgánicos sufrían de presión sanguínea alta.

Según, explicó la semana pasada a EFE el químico Andrés Uribe, especialista en control de calidad, los solventes orgánicos “son una clase de componentes químicos usados rutinariamente en la industria para la disolución de aceites, grasas, resinas, plásticos y similares”.

Uribe señaló que las personas expuestas permanentemente a estos solventes pueden “sufrir distintos grados de intoxicación” y su manipulación en el trabajo está regulada por la Administración de Salud y Seguridad Ocupacional (OSHA).

La doctora Argos destacó que los solventes orgánicos son usados ampliamente en muchos productos e industrias y las ocupaciones con altos índices de exposición en el estudio incluyeron trabajadores de la construcción, de mantenimiento y reparación, así como aseadores y personal de limpieza.

Estos solventes están presentes en productos tan variados como detergentes, gasolina, insecticidas, pegamentos, pinturas, cemento o barnices y algunos de los más conocidos son la acetona, el cloroformo o el alcohol.

“Los trabajadores hispanos, especialmente los nacidos en el extranjero, pueden ser especialmente vulnerables a los riesgos ocupacionales”, señaló el análisis.

Aunque el estudio se enfocó únicamente en los latinos, los investigadores destacaron que “es la primera vez que se evalúa la relación entre la exposición a los solventes y la salud cardiometabólica de trabajadores en los Estados Unidos”.

Aunque se necesitan otras investigaciones que incluyan otras etnias o razas de trabajadores, la investigación sugiere que los solventes “pueden ser un factor de riesgo importante para la presión sanguínea alta entre los trabajadores estadounidenses”.

Período de Inscripción Caótico Pone en Peligro Cobertura de Latinos

November 2, 2017 by · Leave a Comment 

Los latinos, que hace apenas un año eran los consumidores más buscados para inscribirse y obtener cobertura a través del mercado de seguros de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), puede que este año sean los grandes ausentes.

Navegadores y activistas comunitarios temen que el enfoque de la administración Trump —dejar que el Obamacare se vaya muriendo, quitar fondos y reducir el tiempo del período abierto de inscripción— puede revertir los logros alcanzados en el número de latinos con cobertura de salud.

Los latinos fueron el blanco de los esfuerzos de la administración Obama, porque la comunidad tiene una alta tasa de no asegurados, y también porque una larga proporción de la comunidad es joven y bastante saludable, un detalle muy apreciado por las aseguradoras para balancear el gasto que generan los pacientes mayores y más enfermos, de hecho los que se inscriben con más facilidad.

Cerca de un millón de personas que se identificaron como latinas o hispanas se inscribieron para tener planes de salud a través del mercado de seguros este año, componiendo una décima parte de los consumidores. La tasa de personas sin seguro entre los latinos bajó de 43% en 2010 a menos del 25% en 2016. Pero todavía millones son elegibles y permanecen sin seguro.

Un período de inscripción más corto y recortes en los fondos federales para publicidad y para los grupos de navegadores —expertos en el mercado de seguros que ayudan a registrarse—, potencialmente pueden reducir de manera drástica la inscripción de latinos.

California es uno de alrededor de una docena de estados que gerencian su propio mercado de seguros, y el estado utiliza su propio dinero para publicitar Covered California. El mercado ofrecerá a los consumidores un período más largo de inscripción que la ventana de seis semanas del gobierno federal: durará hasta 31 de enero, igual que el año pasado.

Los latinos en el estado han ganado cobertura desde la implementación de la ley federal de salud. El número de personas sin seguro cayó de 23% en 2013 a 12% en 2015, según la California Health Care Foundation. (La fundación publica California Healthline, un sitio de noticias editorialmente independiente producido por Kaiser Health News).

Aun así, los esfuerzos de inscripción en el estado presentarán un desafío si los consumidores no entienden qué está pasando con la ley, mientras en Washington persisten los esfuerzos por reemplazarla, dijo Edgar Aguilar, director de programas en Community Health Initiative, un red de organizaciones de base en California que asiste a las personas con la inscripción para obtener seguro. Aguilar está a cargo de la operación en el condado de Kern, en el Valle Central, en donde hay una gran población de latinos que trabajan en granjas y cultivos.

“Tuvimos éxito inscribiendo a latinos en el pasado, el porcentaje de latinos sin seguro en el condado es de menos del 8%; pero la confusión sobre lo que está pasando con el Obamacare y el miedo a tener problemas migratorios, hace que las personas lo piensen dos veces antes de renovar un plan de salud o inscribir a sus hijos en el Medicaid o en CHIP”, explicó.

En los 39 estados que usan el sitio web federal la inscripción empieza el 1 de noviembre y termina el 15 de diciembre, cerca de un mes y medio menos más corta que el período anterior. Algunos estados que gerencian sus propios mercados de seguros han extendido la inscripción hasta el 31 de enero.

Claudia Maldonado, directora de programas de Keogh Health Connection, una organización que conecta a personas vulnerables con servicios de salud en Phoenix, Arizona, dijo que la incertidumbre domina estos días. “Estamos listos, porque sabemos que va a ser un período abierto de inscripción difícil”.

Oficiales federales dijeron que el sitio web para inscribirse en español, cuidadodesalud.gov, va a estar operando de nuevo esta vez, pero sufrirá los mismos cierres por mantenimiento programados para su hermano anglo, healthcare.gov.

Los Centros para Servicios del Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés), que gerencia los mercados de seguros federales online, anunció el mes pasado que los sitios estarían “cerrados por mantenimiento” la mitad del día los domingos, durante el período abierto de inscripción. Los estados que manejan sus propios mercados, como California y Nueva York, no se verán afectados por estos cierres programados.

En la oscuridad

Es desafortunado que la interrupción del servicio de cuidadodesalud.gov sea los domingos, dijo Daniel Bouton, director de servicios de salud en el Community Council of Greater Dallas, en Texas, una organización sin fines de lucro que ayuda a los latinos a inscribirse para tener atención de salud. “El día que los hispanos van a la iglesia, en donde están todos juntos y en donde los ayudamos a inscribirse en períodos anteriores”, agregó.

“Las personas quieren tener resuelto el tema de su cobertura de salud”, expresó Anne Packham, directora del proyecto de mercados de seguros en Covering Central Florida, una organización con sede en Orlando, Florida. “Y todos los anuncios sobre el Obamacare los frustra”.

Inscribir a un consumidor en el mercado no es un proceso de 10 minutos. Una familia puede comprar un plan de salud en el sitio web, o averiguar si algunos de los miembros son elegibles para el Medicaid o para CHIP, el programa federal de salud infantil con base en los estados para familias de bajos ingresos, pero que ganan demasiado como para calificar para el Medicaid. La sesión con un navegador, que han ayudado a millones de latinos a inscribirse en todo el país, puede llevar una hora y media o más.

Muchos hispanos prefieren inscribirse para cobertura en persona, con un navegador entrenado, dijeron muchas personas con experiencia en ayuda a consumidores.

En un correo electrónico, los CMS dijeron que los cierres de los sitios web no afectarán el flujo de inscripción y que el centro de llamadas federal para responder preguntas de consumidores y navegadores “continuará asistiendo a las personas”.

“Es importante destacar que la duración potencial de los cortes es el máximo tiempo permitido para mantenimiento; pero podrían ser más cortos”, agregaron en el correo.

Un sitio alternativo

El sitio web en español tuvo un comienzo accidentado cuando se lanzó el Obamacare en 2013: abrió dos meses después que la versión en inglés. Sin embargo, los navegadores dicen que cuidadodesalud.gov a menudo ha servido como el “último recurso” para todos los consumidores, latinos o no, cuando tenían problemas con el sitio en inglés.

“En períodos de inscripción anteriores, muchas veces cuando healthcare.gov estaba caído, el sitio en español no lo estaba”, dijo Bouton.

“Los navegadores son bilingües y generalmente usan el sitio en inglés, pero cuando éste no está funcionando bien, terminan el proceso de inscripción en cuidadodesalud.gov, que generalmente funcionó mejor [que healthcare.gov] en años anteriores”, dijo Julia Holloway, directora de desarrollo de programas y servicios de navegadores para Affiliated Service Providers of Indiana, en Indianapolis. Oficiales federales le anunciaron que su programa tendría 82% menos dinero para navegadores durante este período de inscripción.

El menor flujo de consumidores en cuidadodesalud.gov ha hecho que la versión en español sea tecnológicamente más estable que la versión en inglés.

Como ejemplo, desde noviembre de 2015 hasta el 2 de enero de 2016, cerca de 20 millones de personas usaron healthcare.gov, comparado con 953,708 que navegaron cuidadodesalud.gov.

Miedo a las deportaciones

Edgar Aguilar, gerente de programas en Community Health Initiative, una red de organizaciones de base en California que asiste con el proceso de inscripción para tener cobertura, dijo que, aunque California no enfrente algunos de los obstáculos que tendrán los estados que usan el mercado de seguros federal, la inscripción este año va a ser un desafío.

Aguilar está a cargo de la operación en el condado de Kern, en el Valle Central, que cuenta con una alta población de latinos que trabajan en granjas y cultivos.

“Tuvimos éxito inscribiendo a latinos en el pasado, el porcentaje de latinos sin seguro en el condado es de menos del 8%; pero la confusión sobre lo que está pasando con el Obamacare y el miedo a tener problemas migratorios, hace que las personas lo piensen dos veces antes de renovar un plan de salud o inscribir a sus hijos en el Medicaid o en CHIP”, explicó.

Navegadores encuestados para esta historia dijeron que han sentido más tensión este año, en los días previos a que comience el período de abierto de inscripción.

En agosto, miembros hispanos del Congreso enviaron una carta al Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS, por sus siglas en inglés) pidiendo un reaseguro para que los latinos siguieran inscribiéndose. Una vocera del caucus dijo que un representante del HHS prometió organizar una reunión sobre el tema, pero ésta nunca se concretó.

Un obstáculo para la inscripción es el miedo a las deportaciones. Los inmigrantes indocumentados no tienen derecho a comprar un seguro de salud a través de los mercados de ACA, pero hay miles de familias con estatus migratorio mixto, y los defensores temen que puedan dudar en comprar un seguro o solicitar subsidios para ayudar a pagar la cobertura.

“Desde que asumió el nuevo gobierno, cuando aumentaron las redadas y se puso en peligro el estatus de los ‘Dreamers‘ (jóvenes que fueron traídos al país cuando eran niños), las personas comenzaron a cancelar sus citas con los navegadores, y dejaron de inscribir a sus niños en el Medicaid o en CHIP”, dijo Bouton.

Sin embargo, los navegadores dijeron que no se dan por vencidos. “Seguimos haciendo llamadas. Tenemos la misma meta de inscribir a más personas”, dijo Maldonado. Su organización está operando con 30% menos de presupuesto para navegadores. En su estado, Cover Arizona, una red de entidades sin fines de lucro, continúa organizando eventos, repartiendo folletos y llamando a las personas para alentarlos a que se inscriban.

“Tuvimos que cortar el presupuesto para publicidad, pero otra organización que tiene presupuesto nos ayuda repartiendo nuestros materiales”, dijo Bouton. Más que nunca, dicen los navegadores, el foco está puesto en el trabajo en equipo.

“Somos apasionados en lo que hacemos, y vamos a tratar de inscribir a la mayor cantidad de gente posible”, concluyó Holloway.

Esta historia de California Healthline fue producida por Kaiser Health News, un programa editorialmente independiente de la Kaiser Family Foundation.

 

Latinos, Grupo Étnico con Menos Seguros de Salud en CA

November 2, 2017 by · Leave a Comment 

Aunque las personas sin seguro de salud en California disminuyeron de 15.5 por ciento en 2013 a 8.5 por ciento en 2016, más del 60 por ciento de quienes aún no tienen seguro médico son latinos, afirma un reporte presentado el martes.

El informe recoge los resultados de la California Health Interview Survey (Encuesta de la Entrevista de Salud de California, CHIS por su sigla en inglés), elaborada por el Centro para la Investigación de Políticas de Salud de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).

“Más de 60 por ciento de aquellos que no tienen seguro son latinos”, afirmó el martes Ninez Ponce, investigadora principal de la Encuesta y subdirectora del Centro.

“Ellos han permanecido en el fondo de la pirámide de los servicios de salud”, dijo Ponce en la presentación del estudio.

El análisis señaló que, aunque la proporción de latinos menores de 65 años que no tienen seguro “se redujo casi en la mitad”, los hispanos continúan siendo el grupo más propenso al no tener seguro de salud en comparación con otros.

En 2013, 21.4 por ciento de latinos no estaban asegurados, porcentaje que se redujo significativamente a 12.3 por ciento en 2016, pero que no ha sido suficiente para que los latinos sean la población menos protegida.

Los residentes indocumentados constituyen el 37.4 % de aquellos que no tienen seguro médico o no son elegibles para Medi-Cal, el programa de salud de California para personas de bajos ingresos o con discapacidades.

Sobre el aumento de personas amparadas por Medi-Cal a través de la ley de Salud Asequible (ACA), Todd Hughes, director de CHIS, señaló el riesgo de pérdida si se suspenden los subsidios o ACA se acaba.

“Muchos niños y adultos asegurados recientemente por la expansión de Medi-Cal por ACA están en riesgo de perder el cuidado de salud si se reducen los subsidios o se permite que el programa languidezca”, afirmó el martes Hughes.

Los analistas destacaron que la cobertura de Medi-Cal a través de ACA es especialmente importante en cuatro condados rurales.

En los condados de Fresno, Siskiyou, Tehama y Tulare, el servicio de salud subsidiado cubre entre 33.3 por ciento y 45 por ciento de la población, destacó el informe.

Número de Latinos en EE.UU. Que Habla Español en Casa cae un 5 % en 10 años

November 2, 2017 by · Leave a Comment 

El porcentaje de latinos que reside en Estados Unidos y que dice hablar español en casa se redujo en un 5 por ciento, entre 2006 y 2015, lo que contrasta con el aumento del número de hispanos que viven en el país, según un estudio divulgado el martes.

Mientras que en 2006 un 78 por ciento de los latinos residentes en Estados Unidos afirmaba hablar en español en la privacidad del hogar, en 2015 este dato se había reducido a un 73 por ciento, de acuerdo con una investigación llevada a cabo por el Centro de Estudios Pew.

El informe resalta que en el año 2015 un total de 37 millones de hispanohablantes residían en el país, lo que consolida al castellano como la segunda lengua más hablada en Estados Unidos, sólo por detrás del inglés.

Esta cifra supone un salto significativo en apenas una década, puesto que diez años antes eran 31 millones los residentes en el país que se definían como latinos.

El declive del uso del español en casa es un fenómeno que está teniendo especial relevancia en algunas de las principales áreas metropolitanas estadounidenses, apunta el estudio.

En California, en el triángulo formado por las localidades de Los Ángeles, Long Beach y Anaheim, que con 4.42 millones de hispanos representa la región metropolitana donde más latinos viven en el país, la reducción del uso del español en casa fue de un 3 por ciento.

En el estado de Nueva York, la zona metropolitana compuesta por la ciudad homónima, Newark y Jersey, donde se estima que viven 3.55 millones de latinos, la caída fue de un 5 por ciento.

Llama la atención el caso de la región metropolitana compuesta por Miami, Fort Lauderdale y West Palm Beach, en Florida, donde pese a la reducción del 2 por ciento entre 2005 y 2015, un 90 por ciento de los hispanos residentes en la zona hablan español en casa.

A pesar de la caída del uso del español en casa, la población latina considera que el hablar esta lengua puede resultar una aptitud vital y destaca la importancia de que las próximas generaciones sigan hablándolo.

Cierre de DACA Agravaría el Déficit de Profesionales de la Salud de EE.UU.

November 2, 2017 by · Leave a Comment 

A pesar de la escasez de personal sanitario en el país, los estudiantes y profesionales latinos de estas áreas no podrán ayudar a solventar este problema si el Congreso no aprueba una ley que les dé un estatus migratorio permanente tras el cierre de la Acción Diferida (DACA).

Según United We Dream (UWD), una asociación en defensa de los jóvenes indocumentados que llegaron al país siendo menores de edad, un buen número de estudiantes de Medicina y doctores amparados por DACA verá esfumarse sus deseos de ayudar a solventar esta situación de falta de personal médico.

Incluso la mexicana Yasmín Irazoqui-Ruiz, estudiante de Medicina en la Universidad de Nuevo México, decidió suspender un semestre de su carrera para sumarse a UWD. “¿Qué nación quiere sacar a personas calificadas, bilingües y que lo están dado todo?”, se pregunta.

“Eso no tiene sentido. Están arriesgando la vida de los pacientes”, alertó.

La Asociación de Colegios Médicos Estadounidenses (AAMC) prevé que en la próxima década habrá un déficit de profesionales de la salud de entre 40.800 y 104.900.

La preocupación es real. Lo dice el doctor Darrell G. Kirch, presidente de AAMC, que ya alertó de que, “a medida que la población de pacientes continúa creciendo y envejeciendo, se debe comenzar a capacitar a más médicos si se desea satisfacer las necesidades de atención médica de todos los estadounidenses”.

Irazoqui-Ruiz, de 25 años, lamentó la ironía de que en un momento en el que se buscan más estudiantes el Gobierno del presidente Donald Trump decidió dejar sin la oportunidad a estos jóvenes que se consideran estadounidenses” al anunciar en septiembre pasado el fin de DACA.

La fecha límite es el 5 de marzo de 2018, fecha que sirve de ultimátum para que el Congreso apruebe una legislación que regularice la situación de estos jóvenes indocumentados, muchos de los cuales se quedaron sin el amparo ante una hipotética deportación que supone DACA.

“El entrenamiento de un estudiante de Medicina cuesta cerca de un millón de dólares. La inversión de las universidades, de los hospitales y de nosotros mismos se va a perder”, puntualiza Irazoqui-Ruiz y agrega de paso que “quien más está perdiendo es el país”.

La mexicana llegó con tres años junto a su hermana gemela y su madre, en un recorrido que también vivió su compatriota Denisse Rojas.

Esta joven recaló en California cuando tenía un año y medio de vida. Su falta de estatus legal le ha cerrado muchas puertas, pero, al igual que miles de “soñadores”, decidió sacar a la luz su lucha y creó Pre-Health Dreamers, organización que agrupa 800 miembros en 42 estados.

Esta organización allanó el camino a varias medidas estatales que protegen a profesionales indocumentados de la salud.

También Rojas se convirtió en la primera estudiante indocumentada en asistir a la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, en Nueva York.

“No podemos darnos por vencidos”, es su lema.

Pero no solo los estudiantes están en riesgo de perderlo todo.

Profesionales amparados por DACA y que ya trabajan en este sector de la salud tendrán que abandonar sus puestos paulatinamente en los próximos dos años, cuando se vaya expirando su permiso temporal de trabajo y residencia.

Tal es el caso de Luis Aguilar, un enfermero de terapia intensiva cardiovascular que trabaja en Kansas City.

Aunque este mexicano de 29 años pudo realizar sus estudios siendo indocumentado, sabe que para ejercer su profesión necesita un estatus legal.

“Formo parte de un equipo de enfermeros que viaja por todo el país cubriendo necesidades urgentes en los hospitales que no tienen suficiente personal”, sostuvo Aguilar.

El inmigrante ha podido comprobar la falta de enfermeros y médicos en el país durante estos viajes: “Hay momentos en que no puedes ir a descansar porque no existe reemplazo”.

Aguilar fue uno de los 150.000 favorecidos en renovar el permiso de trabajo, sobre un total de 690.000 amparados por el programa, pero sabe que su carrera está contrarreloj.

“Solo le pido al gobierno que actúe y lo haga rápido. He acumulado mucha experiencia y creo que es injusto que se pierda”, lamentó.

Por su parte, Irazoqui-Ruiz, que comenzará su tercer año de universidad en enero, seguirá presionando al Congreso a que apruebe la ansiada legislación.

“Mi permiso se termina en septiembre del 2019, y me graduaré en mayo del 2020. Espero que para esa época la lucha haya valido la pena”, prefiere augurar.

Los latinos surge en facultad, pero las tasas de graduación caen

October 12, 2017 by · Leave a Comment 

El número de latinos en la universidad en California está aumentando, pero sus tasas de graduación aún están muy por detrás de otros grupos, según un nuevo informe.

Los investigadores de la Universidad de Georgetown encontraron que el 12 por ciento de los latinos tienen una licenciatura o más, en comparación con el 43 por ciento de los blancos y el 24 por ciento de los afroamericanos.

Audrey Dow, vicepresidente de Campaign for College Opportunity, un grupo sin fines de lucro de California, dice que los latinos están ahora plenamente representados en los colegios comunitarios, pero no en las escuelas de cuatro años.

“Una vez que nuestros estudiantes llegan a la universidad, les resulta muy difícil de completar”, afirma. “Y una gran parte de esa dificultad es debido a las barreras institucionales que los estudiantes se enfrentarán.”

Dow dice, por ejemplo, que los fallos en muchas pruebas de evaluación de la universidad significan que los estudiantes son colocados en clases de recuperación cuando están calificados para hacer el trabajo a nivel universitario, lo que los pone detrás.

También señala que las escuelas de cuatro años tienen tan variados requisitos de graduación que los estudiantes de transferencia tienen dificultades para navegar por el sistema, ya menudo abandonan o requieren hasta seis años para terminar.

Anthony Carnevale, coautor del informe y director del Centro de Educación y Fuerza Laboral de la Universidad de Georgetown, dice que los latinos que lo hacen a través de la universidad todavía no están cosechando todos los beneficios.

“No están obteniendo las mismas ganancias para los mismos grados que los blancos”, afirma. “Eso es independientemente de lo que los latinos mayores se matriculan, en qué universidad se matriculan, si se gradúan al final, siempre hacen menos que los blancos”.

El informe también encontró que más de un tercio de los latinos en California tienen menos de una educación secundaria, y 62 por ciento tienen un título de escuela secundaria o menos, en comparación con el 21 por ciento de los blancos y el 32 por ciento de los afroamericanos.

El reporte (en ingles) puede consultarse en https://cew.georgetown.edu/cew-reports/latinosworkforce/.

Promoción de la Conciencia del Suicidio

September 14, 2017 by · Leave a Comment 

Más de 800 residentes del condado de Los Ángeles mueren por suicidio cada año – más que el número que muere por homicidio, sobredosis de drogas o accidentes de vehículos – una estadística destacada por los funcionarios de salud mental el martes como parte de la Semana de Concientización Sobre el Suicidio.

Además, unos promedios de 11 personas son hospitalizadas cada día después de intentos de suicidio.

El Departamento de Salud Mental se ha asociado con la emisora de radio de hip-hip Power 106 para promover la conciencia del suicidio y la prevención.

El departamento insta a cualquiera que esté luchando con pensamientos de suicidio – o que conoce a un ser querido en problemas – a llamar a la línea de vida de prevención del suicidio al (800) 273-TALK (8255) o visite http://suicidepreventinlifeline.org, la asistencia gratuita y confidencial de consejeros capacitados.

La campaña de radio está dirigida a residentes latinos y los afroamericanos y los anuncios de servicio público cuentan con historias personales de sobrevivientes. Los individuos también comparten sus viajes en videos que se encuentran en el sitio web del departamento.

Se anima a todos los residentes del condado a aprender más sobre el reconocimiento de los signos del suicidio y donde obtener ayuda.

“Conoce las señales. Encuentra las palabras. Comuníquense,” son los tres mensajes clave de la campaña estatal de California, Suicidio es Prevenible.

Más información, incluyendo un directorio completo de recursos nacionales, estatales y del condado, se puede encontrar en www.suicideispreventable.org.

Familias y BLM Exigen Justicia para Sus Seres Queridos

September 14, 2017 by · Leave a Comment 

Las familias de los residentes de Los Ángeles que murieron a manos de agentes de la ley se unieron a los organizadores de Black Lives Matter (BLM) el lunes fuera del centro de la sala de justicia para exigir que el fiscal del distrito Jackie Lacey procesa a algunos de esos oficiales.

Los organizadores de BLM han publicado una petición en www.bity.ly/BLMLA y en Facebook, Twitter y otros sitios de medios sociales del grupo y dijeron que esperan obtener 10.000 firmas en los próximos 30 días.

“Jackie Lacey no ha presentado cargos contra un solo oficial de policía”, dijo Melina Abdullah, portavoz de BLM-Los Ángeles (BLMLA), explicando que el grupo salió el lunes para “convencerla de que haga su trabajo”.

Más de 200 muertes han ocurrido en manos de la policía desde que Lacey asumió el poder en el 2012, según BLMLA, con un organizador poniendo el numero en 268.

Algunos funcionarios fueron juzgados por haber actuado “fuera de la política” por sus departamentos y fueron sujetos a la acción de la administración. En otros casos – como los disparos mortales de James Joseph Byrd y Norma Guzmán en incidentes no relacionados en 2015 – la comisión policial encontró que los oficiales violaban las reglas sobre la fuerza mortal, aunque Beck y los dirigentes sindicales estaban en desacuerdo.

Y poco después del tiroteo mortal de Brendon Glenn, de 29 años de edad, en Venice en el 2015, el jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), Charlie Beck, dijo que no había visto circunstancias que justificaran el uso de una fuerza letal. No se han presentado cargos penales en ninguno de esos casos.

La División de Integridad del Sistema de Justicia de Lacey presentó un informe formal que concluía que los oficiales que dispararon contra Guzmán actuaron en legítima defensa y en la defensa de otros.

Los organizadores de BLM dicen que tienen un caso claro de mala conducta criminal en los tiroteos de Kisha Michael y Marquintan Sandlin. Los cinco agentes involucrados ya no están con la fuerza, aunque cuando el Departamento de Policía de Inglewood (IPD) hizo ese anuncio en mayo, se negó a decir si habían renunciado o habían sido despedidos.

De cualquier manera, los miembros de la familia lo ven como evidencia de culpabilidad y quieren que el fiscal de distrito procese a los hombres.

“Estamos exigiendo que la Fiscal de Distrito Jackie Lacey traiga cargos contra la policía cuando maten a nuestra gente, comenzando con la presentación de cargos contra los ex policías de Inglewood Michael Jaen, Richard Parcella, Jason Cantrell, Sean Reidy y Andrew Cohen que mataron a Kisha Michael y Marquintan Sandlin mientras dormían en su automóvil en febrero del 2016, dejando siete hijos sin padres”, dice la petición.

“Estamos exigiendo que en cada caso (de tiroteos policiales), el Fiscal del Distrito enérgicamente persiga cargos contra oficiales asesinos y abusivos en lugar de aplazar a las unidades de la policía llenas de escándalo y corrupción para hacerse responsables”.

El IPD dijo que Michael y Sandlin parecían estar inconscientes en un automóvil en el boulevard de Manchester y la avenida de Inglewood cuando los agentes se acercaron y que Michael tenía una pistola en su regazo. Ambos tenían un contenido de alcohol en la sangre superior al límite legal para conducir, según la policía.

Los agentes dispararon contra el coche, pero el departamento no ha revelado los detalles de su investigación y exactamente lo que los llevó al uso de la fuerza mortal.

El defensor de BLMLA, Justin Marks, dijo que era hora de que el IPD pagara por las cámaras corporales para sus oficiales.

“El Departamento de Policía de Inglewood esta en grave necesidad de rendir las cuentas”, dijo Marks, quien añadió que una ciudad donde se construye un estadio de 2.600 millones de dólares puede apagar el gasto.

“Inglewood no tiene una crisis presupuestaria, tiene una crisis de prioridad”, dijo Marks.

Abdullah dijo que el grupo estaba buscando justicia para aquellos “que no son ricos, que no son blancos”.

La pequeña multitud que estaba fuera del Salón de la Justicia estaba formada por caras morenas, blancas, latinas, incluyendo al padre de Jesse Romero Jr., un niño de 14 años quien fue disparado en Boyle Heights el año pasado.

Romero Sr. se colocó ante un micrófono y le dijo a los reporteros: “Quiero justicia para mi hijo”, antes de que estuviera sobrecogido por el dolor y tuviera que alejarse, sollozando.

Un organizador con la organización del vecindario Centro CSO tomó su lugar, ofreciendo un “gracias a Black Lives Matter por estar en solidaridad con las familias latinas en Boyle Heights”.

Una serie de miembros de la familia usando botones o cargando fotos de sus seres queridos compartieron sus historias y cuando los medios de comunicación empaquetaron sus cámaras y libretas, tomaron puñados de volantes instando a los residentes a firmar la petición.

Abdullah dijo que la presión pública sobre los funcionarios por BLMLA, Personas Blancas por Vidas Negras, líderes religiosos y residentes fue lo que llevó al despido de los oficiales de Inglewood.

“Reconocemos que el sistema con el que vivimos es defectuoso”, agregó.

Su objetivo es “empujarlo lo más lejos posible para conseguir algo de justicia”.

Lacey ha dicho en el pasado que no se inclinaría ante la presión del público o de los medios y ha seguido las pruebas y la ley en cada uno de los tiroteos policiales que ha revisado.

Cuando se le pidió un comentario el lunes, una portavoz de Lacey respondió por correo electrónico.

“El tiroteo del oficial de Inglewood está en revisión”.

Hispanos compran cada vez menos, según expertos

July 20, 2017 by · Leave a Comment 

DENVER –  Aunque el poder adquisitivo de los hispanos crece más rápido que el de cualquier otro grupo en el país, los consumidores hispanos gastaron este año menos que antes, generando preocupación en los grandes comercios estadounidenses, indicó hoy un ejecutivo de la cadena minorista Target.

El gerente general de Target, Brian Cornell, habló durante la conferencia BrainstormTech 2017, organizada por Fortune.com, en Aspen, Colorado, sobre la “remodelación” de Target, la tercera cadena minorista más grande del país, como una manera de recuperar clientes.

En ese contexto, el ejecutivo expresó su preocupación “por el descenso de las compras por parte de consumidores hispanos durante los últimos meses”.

En su presentación, el empresario indicó que los hispanos ahora “se quedan en sus casas y salen menos que antes, especialmente en las ciudades fronterizas de Estados Unidos”.

Como consecuencia de ese “cambio en la conducta”, agregó, las compras por parte de consumidores hispanos cayeron un 11 % en los últimos meses.

Aunque Cornell no indicó si esa cifra se refería sólo a su cadena o a los comercios en general, un reporte difundido hoy por la firma de investigaciones de mercado NPD Group indica que desde comienzos de 2017 se ha notado “un cambio en la conducta de compras” entre los hispanos, creando “desalentadores resultados” para los comerciantes.

NPD Group dio ejemplo sobre ese cambio con las ventas de zapatillas deportivas, que este año, los hispanos compraron casi un 20 % menos que el año anterior.

En 2016 las compras de esas zapatillas por consumidores hispanos habían sido cerca del 15 % más altas que en 2015.

El tema es preocupante, según el reporte de NPD Group, porque los 57 millones de hispanos en Estados Unidos representan casi la cuarta parte (23 %) de los consumidores del país y lo que sucede con las zapatillas deportivas también sucede con otros productos deportivos en general y “otros sectores”, de los cuales no se proveyeron detalles.

Por su parte, Cornell enfatizó que la transformación de la conducta de los consumidores latinos es “un cambio significante” que ha hecho que Target “busque cómo responder”.

“Todos los comerciantes tienen que tratar con la manera que los consumidores hispanos de Estados Unidos están comprando en 2017”, indicó.

Aunque Cornell no se refirió a las recientes elecciones presidenciales como uno de los factores que impulsan ese cambio, un informe de febrero de este año preparado por el Pew Research Center, ya anticipaba, basándose en encuestas, que la mayoría (54 %) de los latinos adultos “no se sentirían confiados de su lugar en Estados Unidos” bajo la nueva Administración.

MALDEF Sues State for Substandard Medi-Cal Care

July 19, 2017 by · Leave a Comment 

Civil rights advocates sued California last week, alleging that care provided by Medi-Cal, the state’s health program for low-income people, is substandard and disproportionately hurts Latinos — by far the largest group of enrollees.

The lawsuit, filed in Alameda County Superior Court by the Mexican American Legal Defense and Educational Fund (MALDEF) and the Civil Rights Education and Enforcement Center, says Medi-Cal participants have “substantially worse access to health care than their counterparts” in employer-based insurance plans or Medicare, the federal program for seniors and people with disabilities. State and federal laws require Medi-Cal to provide a level of care that is on par with that available to the general population, according to the court filing.

The two groups that filed the case hope to get it certified as a class-action lawsuit on behalf of all Medi-Cal enrollees.

The lawsuit plaintiffs include Rebecca Binsfeld, far right, and her husband, Carlos de Jesus, center, seen here with their kids. Binsfeld suffers from lupus and de Jesus has chronic back pain. (Kim Rescate/SEIU-UHW)

The lawsuit plaintiffs include Rebecca Binsfeld, far right, and her husband, Carlos de Jesus, center, seen here with their kids. Binsfeld suffers from lupus and de Jesus has chronic back pain. (Kim Rescate/SEIU-UHW)

The complaint claims that beneficiaries of Medi-Cal, the state’s version of the Medicaid program, often experience delays in care or are denied care altogether. And, it says, they may have to travel longer distances to find medical providers who are willing to see them.

“As a result, Medi-Cal participants suffer from greater pain, illness, and undiagnosed and untreated serious medical conditions — with significant impact to their overall health — than do their fellow Californians with other insurance,” according to the suit. The bottom line, it says, is that “California has created a separate and unequal system of health care, one for the insurance program with the largest proportion of Latinos (Medi-Cal), and one for the other principal insurance plans, whose recipients are disproportionately white.”

The Department of Health Care Services, which runs Medi-Cal and is named as a defendant in the lawsuit, said in a statement that it has “not identified any systemic problems with patient access to services in the Medi-Cal program, nor has the federal Centers for Medicare and Medicaid Services identified any issues.”

The department said it “routinely monitors access and network adequacy in the contracting Medi-Cal Managed Care Plans.” The lawsuit blames the alleged obstacles to health care access on low reimbursement rates, which it says discourages doctors from accepting Medi-Cal patients. The suit also says the state has failed to provide adequate monitoring to ensure that beneficiaries have timely access to care.

The plaintiffs do not request specific monetary damages, other than attorney fees and other legal costs. Rather, they seek systemic changes, including “adequate” pay for doctors treating Medi-Cal beneficiaries and better monitoring and enforcement to ensure patients get care when they need it.

Plaintiffs Analita Jimenez Perea and her son, Saul, speak in Los Angeles about MALDEF's lawsuit alleging that care provided by Medi-Cal is substandard and disproportionately hurts Latinos. (Kim Rescate/SEIU-UHW)

Plaintiffs Analita Jimenez Perea and her son, Saul, speak in Los Angeles about MALDEF’s lawsuit alleging that care provided by Medi-Cal is substandard and disproportionately hurts Latinos. (Kim Rescate/SEIU-UHW)

The suit follows a federal administrative complaint filed by the same groups in December 2015 with the U.S. Department of Health and Human Services. That case did not lead to an investigation, MALDEF said. The new lawsuit is a different approach to address the same problem, said Thomas Saenz, the group’s president and chief lawyer.

In a May 2016 letter responding to the federal complaint, California’ s Office of the Attorney General noted that current law “provides a number of remedies that provide relief if a Medi-Cal patient is denied timely access to needed care and services.” For example, they can submit a complaint to their health plan that must be resolved within 30 days, the letter said.

The attorney general’s office also said it had no evidence to show Latinos were treated differently than other Medi-Cal beneficiaries.

As of January 2017, 48 percent of California’s 13.5 million Medi-Cal beneficiaries were Latino, according to data from the Department of Health Care Services.

“This is a problem faced by all Medi-Cal patients,” Saenz said. “But it is occurring in the one insurance system where Latinos are overrepresented.”

The lawsuit names five individual plaintiffs, including a Sacramento couple — Rebecca Binsfeld, 35, and her husband, Carlos de Jesus, 43 — who said they have experienced delays in care. Binsfeld suffers from lupus and de Jesus has chronic back pain. They also have a 16-year-old daughter with scoliosis.

The family used to get primary care at UC Davis Medical Center, until their Medi-Cal managed care plan under Health Net terminated its contract with the hospital in 2015.

They sought primary care elsewhere but had difficulty finding a doctor willing to take new Medi-Cal patients, Binsfeld said. She eventually found help at a local community clinic in Sacramento, but it took 10 months for her to be seen by a rheumatologist — more than double the recommended time between such visits. And she experienced debilitating symptoms while she waited, she said.

“The first thing they tell you about lupus is that you need to avoid stress, and this was very stressful for me,” Binsfeld said. “I found myself in the ER quite a few times.”

Darin Ranahan, Binsfeld’s attorney, said the point of the lawsuit is “for the state to stop discriminating against people with Medi-Cal” and make sure that access to care is the same as for people with other types of insurance. “That means the state will need to allocate money for reimbursement rates and also remove barriers to care,” he said.

But state legislators, the medical industry and Gov. Jerry Brown wrangled over Medi-Cal rates earlier this year — and not to the entire satisfaction of doctors or patient advocates.

Last month, Brown approved a state budget that sets aside $465 million of tobacco tax money to boost Medi-Cal payments for doctors and dentists. That’s about one-third of the $1.2 billion the tax is expected to raise in its first year. Health care advocates and doctors had initially hoped that entire amount would be used to raise providers’ pay, and during the debate over the budget they argued that voters had approved the tax last November with the same idea in mind.

Tom Saenz, MALDEF president and chief lawyer, speaks at a press conference in Los Angeles on July 12, 2017. (Courtesy of SEIU-UHW)

Tom Saenz, MALDEF president and chief lawyer, speaks at a press conference in Los Angeles on July 12, 2017. (Courtesy of SEIU-UHW)

MALDEF’s Saenz said the amount ultimately allocated is “not going to make much of a dent in the problem.”

Saenz said that while boosting Medi-Cal provider rates is an essential part of improving access to care for Medi-Cal patients, it is not the entire solution. There are also systemic and administrative hurdles to overcome, he said. They include long application processing times and the challenge of ensuring that physicians and specialists have the capacity to see new patients, he said.

There is also a big question mark hanging over the whole Medi-Cal program, given efforts in Congress to cut Medicaid funding and roll back the program’s expansion under Obamacare. Saenz said that it is difficult at this point to assess how such changes would affect California’s ability to improve access and quality of care for its Medi-Cal population.

This story was produced by Kaiser Health News, an editorially independent program of the Kaiser Family Foundation.

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